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martes, 16 de diciembre de 2014

CXXVII

-"En cuestiones de lo que suele llamarse política en sentido amplio, era de una resignación desesperada. Quizá pueda gobernarse sin crímenes, pensaba a veces, pero es obvio que no sin injusticias: la vida es demasiado corta para intentar corregir un mal que, puesto que la lucidez lo reconoce como inevitable, ya no podemos considerarlo malo."  Fernando Savater - Caronte aguarda

-"Lo más aterrador de las desdichas inconcebibles que súbitamente nos agobian es la relativa entereza con la que somos capaces de soportarlas."  Fernando Savater - Caronte aguarda

-"Recuérdame que nunca olvide que peor que un enemigo es un amigo desagradecido."  Freshmakers - Recuérdame que nunca olvide con Campeón

-"La única forma de llegar a algún lado es decidir a dónde vas a ir."  John Updike - Corre, Conejo


Saludos

domingo, 25 de mayo de 2014

Afortunado (Relato)

No puedo creerme la suerte que tengo. Cualquiera me envidiaría si fuese contando esto por ahí, así que suelo guardarme de ir pregonándolo.
Hace más de un año que estoy sin trabajo: me echaron en uno de esos ERE's tan de moda últimamente. Por supuesto eso desestabilizó toda mi economía. Un coche recién comprado del que no puedo pagar ni la gasolina y una hipoteca a 30 años que he renunciado a amortizar.
Por supuesto, y en vista de que me van a embargar la casa más pronto que tarde, he tenido que volver a casa de mis padres. Son tan mayores como maniáticos: siguen tratándome como si tuviera los veinte años que tenía cuando me fui de casa y, lo que entonces eran pequeñas peculiaridades, ahora son chifladuras de viejos con la cabeza medio perdida.
Mis amigos no paran de darme consejos de mierda: oportunidades de inversión (como si tuviese dinero para invertir); sitios en los que buscar empleo (como si no me conociese todos y cada uno de los portales, instituciones y empresas que se dedican a ello); maneras de sobrellevar el día a día en casa (como si ellos conociesen a mis padres tanto como yo). Soporto discursos sobreprotectores de gente que tiene mi edad y que, sistemáticamente, han tomado peores decisiones en la vida que yo.
Mi existencia ha retrocedido casi 15 años en el transcurso de los últimos meses, con la única diferencia de que no estoy estudiando.
Pero tengo muchísima suerte, tanta que no puedo menos que compadecerme del resto de mortales.
Ella está conmigo. No veo suficientes razones por las que me podría haber elegido, pero fue así. Me dice que soy importante. Me dice que soy especial. Y si alguna vez me creí el mejor, fue porque ella lo dijo.


Saludos

jueves, 13 de junio de 2013

Esquinado (Relato)

Agobiado por la multitud que le rodeaba, Javier se escudó en una esquina esperando a que la fiesta terminase o a que sus amigos, a los que hacía rato no veía pero confiaba en que siguiesen por allí, estuviesen tan cansados o tan borrachos como para decidir volver a casa.
Muchas caras a su alrededor le eran familiares: compañeros de facultad y amigos de conocidos a los que ya había visto en ocasiones como esta. Sin embargo su cara parecía no ser recordada por nadie o, al menos, eso parecían demostrar. Por supuesto, esto no era verdad: algunos de ellos sabían quién era y, precisamente por eso, lo evitaban.
No es que Javier fuera un tipo insociable, al contrario, era exquisitamente educado cada vez que hablaba con desconocidos, aunque visiblemente condescendiente, por lo que, al rato de hablar con él todo el mundo se sentía menospreciado e incómodo.
Los requerimientos que Javier tenía como necesarios para considerar a alguien digno de interés y confianza eran tantos que se convirtieron en un filtro insuperable y, al mismo tiempo, los tenía tan interiorizados que no era consciente de que el desinterés del resto emanaba de su propio desinterés por el resto.
Bien es cierto que sus amigos incumplían varios de esos requisitos pero, en parte por los años que hacía que los conocía (antes incluso de la fijación de su filtro), en parte por el miedo a no encontrar nada mejor, seguía considerándolos amigos aunque con ciertas reticencias no confesadas.
Emborracharse, armar escándalo, reírse sin motivo, interrumpir al hablar, parlotear de cosas sin interés... eran parte de las cosas que conformaban su filtro; cosas que cualquiera, a propósito o sin pretenderlo, hace en diversas ocasiones, especialmente en una fiesta como en la que se encontraba Javier.
¿Por qué seguía acudiendo a estos eventos? Era parte del peaje necesario para llevar lo que él consideraba una vida real; una vida en la que, irónicamente, tenía que rodearse de gente a la que no soportaba haciendo cosas que odiaba.
Pobre imbécil.
Justo al otro lado de la sala, charlando con amigos y desconocidos, riéndose, bebiendo, viviendo una vida real, estaba Lidia; la que en cualquier película romántica sería su media naranja, ese alma gemela que le haría ver lo errónea que era su actitud para, en última instancia, ser redimido por su amor hacia ella.
Pero, desgraciadamente para Javier, efectivamente esto es la vida real: esa en la que la chica de tu vida no se acerca a ti por casualidad porque está ocupada divirtiéndose y en la que si parece que todo el mundo está equivocado es porque el equivocado eres tú.


Saludos

viernes, 29 de marzo de 2013

Vida al estilo de Pareto

Me estoy comiendo un helado y la persona que tengo a mi lado (a la que en un sorprendentemente corto periodo de tiempo puedo considerar un amigo) me pregunta, dado el lento ritmo al que lo tomo, si lo voy a terminar. ¿Qué puedo hacer sino darle mi plato para que lo termine él? Lo va a disfrutar más que yo (el helado de vainilla está lejos de ser mi favorito) y yo me voy a quedar igual...


El teorema de Pareto dice que dada una asignación inicial de bienes entre un conjunto de individuos (ese conjunto comienza en dos), un cambio hacia una nueva asignación que al menos mejora la situación de un individuo (en términos de utilidad) sin hacer que empeore la situación de los demás se denomina mejora de Pareto.


Instintivamente intento aplicar este teorema. Resulta fácil cuando te conformas con lo poco que tienes, con lo poco que puedes compartir. Y tengo tanta gente con lo que aplicarlo que debo considerarme afortunado.


Tengo esto, lo otro y poco más y me sobra pa' darte


Saludos

Especial dedicación a aquellos que se acuerdan de mí en la distancia...

sábado, 10 de noviembre de 2012

Aniversarios (Relato)

Cuatro años que ahora te preguntas si fueron reales. Bueno, te diría que no debes dudar de lo que hayas vivido, aunque ciertamente para ella esos cuatro años han conformado una realidad con matices distintos a la tuya.

Un par de semanas después de romper te has enterado de que tu pareja, con la que ya habías cumplido cuatro años, ha vuelto con el que era su ex en el momento en que empezasteis (ahora tú eres el ex y el concepto se enturbia). Al mismo tiempo te llegan rumores, dicen que dice, de que ella nunca llegó a quitárselo de la cabeza mientras estabais juntos. Esto te lo cuenta algún amigo tuyo que conoce a algunas amigas suyas, las mismas que se autoproclamaban tus amigas y nunca te avisaron de que se cernían nubes de tormenta en lo que parecía una infinita comida campestre en un día soleado.
Un observador externo, e incluso algún amigo optimista por convicción, te diría que, a pesar de lo sucedido, te quedases con los buenos momentos, que en cuatro años debieron ser muchos. Objetivamente, no podías haber hecho nada para cambiar las cosas (terapia de electroshocks para que perdiese parte de su memoria). Además, ella sabrá lo que se pierde y dónde se mete (las personas no cambian y lo que fue un problema seguirá siéndolo), pero eso ya no es algo de lo que debas preocuparte.
Sin embargo tienes esa sensación de tiempo perdido y de engañado como un chino. No te voy a mentir, creo que yo también la tendría. Podríamos llamarlo "Síndrome del Show de Truman": ella poco menos que actuaba y tu eras poco más que un pardillo. Eso es injusto. No serías el primero que abre el sobre para comprobar que las estampitas no son más que recortes de periódico. Aunque como todos los profesores del mundo han dicho alguna vez, si copias en un examen te estás engañando a ti mismo (y en este caso, ella habría conseguido tu aprobado durante cuatro años).
Ahora es el momento de remodelar y redecorar: tirar abajo tabiques para recuperar todo ese espacio que antes tenías y, de paso, deshacerte de esos muebles que no te llegaron a gustar y cambiar ese color de las paredes que aprendiste a soportar.
Sí, tendrás esos momentos en los que te regodearas en tu tristeza mirando absorto la lluvia caer los días nublados y plomizos, grises como ese sentimiento aislado y autosuficiente que notas crecer y que, llegado el momento, implosionará y desaparecerá sin dejar rastro. Pero no serán más que clichés de películas románticas, asunciones adquiridas muy alejadas de lo que sería una sana lógica sentimental.

¿No quieres que sigamos juntos? No malgastaré energía pensando en ello. Adiós. Que te den.


Saludos

domingo, 12 de diciembre de 2010

Inoportuno (Relato)

Ninguna llamada de madrugada trae buenas noticias. A no ser que tengas amigos inoportunos. Entonces la característica fundamental de una llamada a media noche, esa mala noticia que te va cantando cada tono del teléfono, se transforma en una molestia proporcional a la borrachera que gaste tu forzado interlocutor.
-Tío, ¿dónde estás?- gritan al otro lado del teléfono, sumado al ambiente infernal que inunda el auricular.
-Joder, estás llamando a mi casa ¿dónde mierda crees que estoy? Llevo horas durmiendo, ¿Qué quieres?
-Vente que estamos aquí todos.- sus gritos aumentan cogidos de la mano con mi cabreo. Lanzar el teléfono contra la pared, que es lo que me pide el cuerpo, sería algo de lo que me arrepentiría en el momento justo en que abandonase mi mano hacia su destrucción.
-Cariño, ¿quién es?- mi novia, que hasta ahora dormía como yo, se une a la conversación
-Uno de mis impresentables amigos.- le digo mientras tapo el micrófono con la mano- No te preocupes y duerme.
-¿Con quién estás?- el borracho al que intento colgar gentilmente, todo sea por la amistad, ha escuchado a una mujer llamarme cariño y preguntar quién es, una mujer de la que no he hablado a ninguno de mis amigos porque siguen empeñados en que nos follemos a todo lo que se cruce por delante nuestra, como la camarera de ese bar al que solemos ir que que, según ellos, me come con la mirada.
-¿Con quién voy a estar?... con nadie. Dejadme dormir tranquilo, cabrones.- Cuelgo sin dar opción a réplica. Estoy tentado a dejar descolgado el teléfono, pero confío en que el alcohol les haya dejado un resquicio de sentido común como para no repetir la llamada.
-¿Por qué le has dicho que no estabas con nadie?- mi novia, de repente despejada y lista para la batalla me pregunta inquisitiva, vislumbrando la falta de información que tienen mis amigos con respecto a ella.
-¿Cómo que por qué?... por nada. Así le daba largas más rápido para poder colgarle.
-Era igual de rápido decirle que estabas conmigo.- su cabreo, inexistente hacía dos minutos, ha alcanzado el nivel del mío al inicio del diálogo telefónico y lo deja atrás a una velocidad pasmosa.
-Nena, está borracho, si le sigo tu nombre se va a hacer un lío y voy a tener que recordarle quién eres.- "recordarle": espero que una mentira piadosa suavice la situación.
-Señal de que no le has hablado lo suficiente de mi.- lanzo y... fallo- ¿Te avergüenzas de mí y por eso tus amigos no me conocen?
Mi cuello no puede sostener mi cabeza que cae abatida. Resignado y superado por la situación, me mentalizo para una larga conversación plagada de te quieros y cariños como atenuantes de su enfado; conversación en la que le razonaré una y otra vez mis inconsistentes motivos para no haber hablado de ella con mis amigos. Conversación en la que, al final, sólo quedará en claro mi incapacidad de resolver una situación cuando me despiertan de madrugada de manera inadecuada.
Va a resultar que estas llamadas siempre traen malas noticias.

Saludos

jueves, 7 de mayo de 2009

Úsame (Relato)

Imagina que llevo colgado un cartel que diga Úsame. Imagina que a mi espalda tengo serigrafiado un prospecto con mis instrucciones de uso. Unas instrucciones en la que se explica que puedo servirte para lo que quieras, que puedo ser lo que quieras para ti.
¿Quieres alguien con quien hablar, alguien al que contar tu día a día, con sus penas y sus alegrías, alguien al que llorarle en el hombro por los reveses de la vida y con quien compartir risas en los momentos de euforia, alguien con quien hacer cualquier cosa por insulsa o aburrida que le parezca al resto del mundo, alguien con el que simplemente sentarte a tomar un café una tarde de domingo en una terraza al sol?¿Quieres un amigo?
¿Quieres alguien con el que puedas dormir abrazada, alguien con el que cambiar la rutina, alguien con el que viajar, alguien al que te apetezca presentarle a tu familia y amigos, alguien que te acompañe a bodas, bautizos, comuniones y cualquier otro tipo de evento social, alguien con el que ser solo tu y yo y yo y tu hasta que no te quede nada más, alguien que te traiga el desayuno a la cama, alguien con el que hacer el amor sobre pétalos de rosa después de haber bebido champán y comido fresas?¿Quieres una pareja?
¿Quieres alguien con el practicar sexo por puro placer, alguien que convertir en esclavo, alguien con el que cumplir tus fantasías más obscenas, alguien con el que no tener más compromiso que el exclusivamente físico, alguien al que tratar como un perro y que siempre vuelva a ti, alguien al que pedir que te haga eso que nunca le pediste a nadie que te hiciera?¿Quieres un amante?
¿Quieres alguien al que pedir apuntes, alguien con el que sentarte en clase, alguien con el que ir a estudiar a la biblioteca, alguien con el que hacer trabajos, alguien que te explique lo que no comprendas, alguien con el que tener conversaciones insustanciales, alguien al que no volver a ver tras graduarte y dejar la facultad?¿Quieres un compañero de estudios?
¿Quieres alguien que te recomiendo libros, películas o música, alguien que te proporcione drogas cundo quieras consumir con tus amistades, alguien al que saludar solo cuando te lo encuentres ocasionalmente, alguien del que solo acordarte cundo ves un evento en el Facebook o en el Tuenti cuando se acerca su cumpleaños, alguien al que simplemente tener en la agenda del móvil o entre tu lista de contactos del Messenger?¿Quieres un conocido?
¿Quieres alguien que, en el caso de compartir grupo sanguíneo, sea tu banco de órganos?¿Quieres un donante?
¿Quieres alguien que te corte el césped, alguien que te haga los recados, alguien que te lleve en coche donde necesites, alguien que haga la chapuzas que necesite tu casa, alguien que arregle todos tus trámites burocráticos, alguien que siempre te llame de usted?¿Quieres un criado?
¿Quieres alguien que te envía flores y bombones con tarjetas sin remitente, alguien que te siga donde vayas solo para verte, alguien que te apoyo como lo haría un seguidor de cualquier equipo deportivo, alguien que tenga su habitación empapelada de fotos tuyas, alguien que te tenga de salvapantallas en todos sus aparatos electrónicos?¿Quieres un admirador?
¿No te das cuenta de que en realidad te ofrezco esto porque deseo formar parte de tu vida, por poco valiosa o importante que esa forma sea?

Saludos