Decidí esperar. Sin promesas, sin seguridades. Esperar por la mera convicción de que, eventualmente, las cosas funcionarán.
Sé que el golpe puede ser devastador, un avión cayendo en picado mientras trata de arrancar sus motores, pero tanto me da saltar en paracaídas cuando vea el suelo demasiado cerca como abrazar ese mismo suelo y afrontar un destino que no deseo alcanzar.
Esperaré por aquí, deambulando, siempre deambulando.
Caminando al ritmo de músicas variadas, músicas nuevas. Preguntando con el interés del que tiene mucho más que conocer de lo que uno mismo sería capaz de contar. Actuando de la única manera posible para alguien que nunca aprendió a jugar.
Mientras espere, no pensaré en el tiempo, mi único enemigo real. Tratará de agotarme la energía, de consumir mi paciencia, de malgastar mi constancia. Pero yo no pensaré en él. Simplemente aguantaré su compañía, como la de un desagradable compañero de celda, como la inevitable magnitud física que en realidad es.
Y si al final mi espera resulta infructuosa, me retiraré. Con las manos en los bolsillos y la cabeza alta, la compostura del que sabe haber hecho bien las cosas y un puñado de canciones resonando a mi espalda como el eco de las cosas que no se pueden describir.
Saludos
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miércoles, 26 de noviembre de 2014
Constancia
Referencias:
constancia,
constante,
esperar,
musica,
tiempo
domingo, 9 de noviembre de 2014
Muro de silencio (Relato)
Terminó por quedarse sordo. Sus capacidades auditivas se fueron deteriorando progresivamente; como si el mundo sonoro, poco a poco, hubiese ido bajando el volumen hasta quedarse completamente mudo. Pero no era cosa del mundo, el problema era estrictamente suyo.
Aunque conocía perfectamente su inexorable destino, meses después de que este llegara se encontraba muy deprimido. Aquellos que creían conocerle daban una explicación muy sencilla: para un melómano reconocido, el no poder escuchar música era un castigo vital.
En realidad, quienes sostenían esa teoría estaban equivocados.
Las canciones que significaban algo para él seguían estando en su cabeza. Le bastaba sentir las vibraciones en los altavoces de su equipo de música para distinguir cada quiebro en la canción, cada cambio rítmico, cada floritura solista. Su cerebro era una reproductor portátil con baterías inagotables.
Lo que hacía que estuviese deprimido es que nunca la volvería a escuchar.
No dejaba de ser irónico: nunca había pensado que ella tuviese una voz bonita, de esas que solemos asociar a locutores de radio. Sin embargo, verla sentada frente a él y no poder oírla le rasgaba el alma. Sabía que, irremediablemente, terminaría olvidando como sonaba su voz: aquí no había una melodía y un ritmo que asociar a un timbre de voz. Escucharla a diario había hecho que no reparase en los matices de su voz, por lo que bien podría tener una voz distinta de la que él todavía creía recordar.
Era algo simple, pero en adelante, siempre echaría de menos el oírla llamarlo por su nombre.
Saludos
Aunque conocía perfectamente su inexorable destino, meses después de que este llegara se encontraba muy deprimido. Aquellos que creían conocerle daban una explicación muy sencilla: para un melómano reconocido, el no poder escuchar música era un castigo vital.
En realidad, quienes sostenían esa teoría estaban equivocados.
Las canciones que significaban algo para él seguían estando en su cabeza. Le bastaba sentir las vibraciones en los altavoces de su equipo de música para distinguir cada quiebro en la canción, cada cambio rítmico, cada floritura solista. Su cerebro era una reproductor portátil con baterías inagotables.
Lo que hacía que estuviese deprimido es que nunca la volvería a escuchar.
No dejaba de ser irónico: nunca había pensado que ella tuviese una voz bonita, de esas que solemos asociar a locutores de radio. Sin embargo, verla sentada frente a él y no poder oírla le rasgaba el alma. Sabía que, irremediablemente, terminaría olvidando como sonaba su voz: aquí no había una melodía y un ritmo que asociar a un timbre de voz. Escucharla a diario había hecho que no reparase en los matices de su voz, por lo que bien podría tener una voz distinta de la que él todavía creía recordar.
Era algo simple, pero en adelante, siempre echaría de menos el oírla llamarlo por su nombre.
Saludos
sábado, 15 de marzo de 2014
La sonrisa del payaso
Un hombre va al médico y le dice que está deprimido, que la vida es dura y cruel. Dice que se siente solo en un mundo amenazador. El médico le dice:
-El tratamiento es muy sencillo: el gran payaso Pagliacci está en la ciudad. Vaya a verle, eso le animará.
El hombre rompe a llorar.
-Pero doctor; -le dice- yo soy Pagliacci.
Tenía pensado escribir sobre como, en ocasiones, toca sonreír y hacer reír sin ganas y con un nudo en la garganta; un automatismo social que te evite hablar sobre aquello que no quieres estar viviendo. Sobre como es más fácil responder un ambiguo "No me puedo quejar" a un comprometido "¿Cómo estás?". Sobre como, en ciertas travesías, ni la música te sirve de analgésico.
Pero, igual que te adormece hasta la pesadilla, lo sorprendente e inesperado hace que, como un cubo de agua fría, te despiertes en la realidad de un corazón latiendo acelerado.
Después de que te veas zarandeado y caído en el suelo hay quien, sin saberlo, te ha tendido la mano (todo un brazo) y te ha ayudado a levantar. Alegría e ilusión contagiadas y utilizadas de reconstituyente.
Un brindis por esos días largos suficientemente buenos.
Saludos
Especial dedicación a todo un equipo.
lunes, 10 de marzo de 2014
Por la noche
El sonido de las calles varía. Lo que durante el día es un ruido constante y homogéneo, casi monótono, por la noche se convierte en una algarabía de elementos perfectamente identificables.
Las voces transmiten, a gritos, sus conversaciones etílicas: mitad verdad, mitad delirio. Palabras secretas proclamadas al falso amparo de la noche.
Durante el día los motores de los coches funden sus sonidos mecánicos en un gran ruido de motor y ruedas girando que parece hacer funcionar la ciudad. Por la noche el ruido de cada motor quiere contarte la historia de su trayecto: desde lejos trata de avisar su llegada para, al pasar a tu lado, saludar y despedirse a un tiempo.
Incluso mis pasos suenan distintos. Amortiguados por un festival de ruidos nocturnos, mis pasos suenan frágiles y etéreos, arrítmicos, clandestinos y cansados. Cada paso es otro número de una cuenta atrás hasta el final de la noche y, al mismo tiempo, una promesa de lo que me espera al girar la siguiente esquina.
Un caos sonoro transformado en sinfonía orgánica salpicada de cristales rotos; sirenas; acelerones y frenazos de coches; risas y llantos; persianas metálicas cerrándose y grupos de personas en movimiento. Música de moda filtrándose por puertas que se abren y se cierran en un continuo trasiego de gente, sonando como una trompeta con sordina.
Camino a través del ruido y la música nadando entre ondas sonoras, haciendo bailar a objetos inanimados, danzando con ninfas borrachas convertidas en princesas por la magia de la música que compongo en mi cabeza.
Las calles siguen sonando vívidamente mucho rato después de llegar a la quietud de casa, como fantasmas de una noche que se niega a desaparecer.
Saludos
Las voces transmiten, a gritos, sus conversaciones etílicas: mitad verdad, mitad delirio. Palabras secretas proclamadas al falso amparo de la noche.
Durante el día los motores de los coches funden sus sonidos mecánicos en un gran ruido de motor y ruedas girando que parece hacer funcionar la ciudad. Por la noche el ruido de cada motor quiere contarte la historia de su trayecto: desde lejos trata de avisar su llegada para, al pasar a tu lado, saludar y despedirse a un tiempo.
Incluso mis pasos suenan distintos. Amortiguados por un festival de ruidos nocturnos, mis pasos suenan frágiles y etéreos, arrítmicos, clandestinos y cansados. Cada paso es otro número de una cuenta atrás hasta el final de la noche y, al mismo tiempo, una promesa de lo que me espera al girar la siguiente esquina.
Un caos sonoro transformado en sinfonía orgánica salpicada de cristales rotos; sirenas; acelerones y frenazos de coches; risas y llantos; persianas metálicas cerrándose y grupos de personas en movimiento. Música de moda filtrándose por puertas que se abren y se cierran en un continuo trasiego de gente, sonando como una trompeta con sordina.
Camino a través del ruido y la música nadando entre ondas sonoras, haciendo bailar a objetos inanimados, danzando con ninfas borrachas convertidas en princesas por la magia de la música que compongo en mi cabeza.
Las calles siguen sonando vívidamente mucho rato después de llegar a la quietud de casa, como fantasmas de una noche que se niega a desaparecer.
Saludos
jueves, 7 de noviembre de 2013
Graznido: Si no hace que me mueva...
Si no hace que me mueva, es que no me gusta la música. Si bailo, seguramente esté borracho.
domingo, 30 de junio de 2013
Lluvia
Esos momentos en los que escupir no es suficiente. Las ideas, los sentimientos, se acumulan y se atoran hasta no poder salir. La única terapia es plasmarlos negro sobre blanco.
La lluvia, purificadora, ayuda. Limpia y acompaña un estado que, no por inesperado, deja de arañar.
Cada no es doloroso, a veces siendo inmerecido e indeseado. Situaciones que no controlas y que todos los interesados querrían cambiar pero no se atreven.
Pero entonces caminas bajo la lluvia, y la música (siempre la música) te recuerdan que nada es tan doloroso ni tan triste; que aunque no aprendas, recordarás; y que mañana, seguramente no más brillante ni más soleado, seguirás siendo la persona orgullosa de ser como eres que siempre has sido.
La sonrisa con la que releo lo escrito se convierte en un bostezo.
Otras tres c's: contento, cansado y consciente.
Un día después no llueve y la sonrisa no se borra de mi cara. Para bien o para mal, todo está hecho. Marcharé de aquí con más cosas de las que llegué. También quizá mejor, quizá distinto de como llegué.
Siempre me gustará la lluvia...
Saludos
La lluvia, purificadora, ayuda. Limpia y acompaña un estado que, no por inesperado, deja de arañar.
Cada no es doloroso, a veces siendo inmerecido e indeseado. Situaciones que no controlas y que todos los interesados querrían cambiar pero no se atreven.
Pero entonces caminas bajo la lluvia, y la música (siempre la música) te recuerdan que nada es tan doloroso ni tan triste; que aunque no aprendas, recordarás; y que mañana, seguramente no más brillante ni más soleado, seguirás siendo la persona orgullosa de ser como eres que siempre has sido.
La sonrisa con la que releo lo escrito se convierte en un bostezo.
Otras tres c's: contento, cansado y consciente.
Un día después no llueve y la sonrisa no se borra de mi cara. Para bien o para mal, todo está hecho. Marcharé de aquí con más cosas de las que llegué. También quizá mejor, quizá distinto de como llegué.
Siempre me gustará la lluvia...
Saludos
jueves, 27 de junio de 2013
Nuestra canción (Relato)
Recuerdo perfectamente el momento en el que, sin necesidad de palabras, decidimos que esa iba a ser nuestra canción.
Íbamos en mi coche camino a su casa. Era una de nuestras primeras citas, y la primera vez que la llevaba en coche. Yo estaba un poco nervioso porque era mi música la que sonaba a través de los altavoces y podía averiguar, por las caras que ponía, que nuestros gustos estaban bastante alejados.
-Si no te gusta la música puedes cambiar la canción. O podemos poner la radio.
-No, está bien. Yo escucho de todo.
Ahí estaba el famoso Yo escucho de todo: la mítica frase que se dice cuando no quieres hablar de la música que escuchas. Estaba claro que no quería definirse en su gusto totalmente distinto del mío para no poner una distancia entre nosotros de buenas a primeras. Eso me dejó un poco preocupado.
Pero entonces llegó la canción que salvó el día.
Era una de esas canciones que empecé a escuchar siendo adolescente, de esas que ayudan a construir tu gusto musical y que sigues llevando en tu reproductor de mp3 en parte por nostalgia y en parte porque sigues adorando esa canción. Una de esas canciones que descubrías en la MTV cuando todavía era un canal de música o en la VIVA alemana porque era el canal de música que había en todos los satélites de las comunidades de vecinos.
Cuando empezaron a escucharse los primeros acordes una sonrisa iluminó su cara.
-¡Conozco esta canción! Mi hermano la ponía a todas horas en mi casa cuando era más joven. Me encanta...
Todos los nervios, toda la preocupación se desvanecieron.
Los gustos darían igual, solo necesitaríamos buscar los puntos de conexión. Y ese era un viaje que los dos queríamos comenzar y para el que ya teníamos banda sonora.
Ahora que esa historia se acabó, siempre que aleatoriamente vuelvo a escuchar esa canción me acuerdo de ella, de los buenos ratos y de los no tan buenos. Siempre será nuestra canción.
Saludos
Íbamos en mi coche camino a su casa. Era una de nuestras primeras citas, y la primera vez que la llevaba en coche. Yo estaba un poco nervioso porque era mi música la que sonaba a través de los altavoces y podía averiguar, por las caras que ponía, que nuestros gustos estaban bastante alejados.
-Si no te gusta la música puedes cambiar la canción. O podemos poner la radio.
-No, está bien. Yo escucho de todo.
Ahí estaba el famoso Yo escucho de todo: la mítica frase que se dice cuando no quieres hablar de la música que escuchas. Estaba claro que no quería definirse en su gusto totalmente distinto del mío para no poner una distancia entre nosotros de buenas a primeras. Eso me dejó un poco preocupado.
Pero entonces llegó la canción que salvó el día.
Era una de esas canciones que empecé a escuchar siendo adolescente, de esas que ayudan a construir tu gusto musical y que sigues llevando en tu reproductor de mp3 en parte por nostalgia y en parte porque sigues adorando esa canción. Una de esas canciones que descubrías en la MTV cuando todavía era un canal de música o en la VIVA alemana porque era el canal de música que había en todos los satélites de las comunidades de vecinos.
Cuando empezaron a escucharse los primeros acordes una sonrisa iluminó su cara.
-¡Conozco esta canción! Mi hermano la ponía a todas horas en mi casa cuando era más joven. Me encanta...
Todos los nervios, toda la preocupación se desvanecieron.
Los gustos darían igual, solo necesitaríamos buscar los puntos de conexión. Y ese era un viaje que los dos queríamos comenzar y para el que ya teníamos banda sonora.
Ahora que esa historia se acabó, siempre que aleatoriamente vuelvo a escuchar esa canción me acuerdo de ella, de los buenos ratos y de los no tan buenos. Siempre será nuestra canción.
Saludos
sábado, 18 de mayo de 2013
LXXXVII
-"Creo en un buen hogar, en una forma de vida cuerda y sana, en la buena comida, en el ocio reparador, en el trabajo, en la fe y en la esperanza. Siempre he creído en estas cosas. Y la verdad es que me causó cierto asombro comprobar que era uno de los pocos seres humanos en el mundo que creía realmente en ellas, sin necesidad de ir por ahí convirtiéndolas en una aburrida filosofía de clase media" Jack Kerouac - En la carretera
-"Pero necesitan preocuparse; su alma no estará realmente en paz a menos que pueda atarse a una preocupación ya conocida y probada, y en cuanto la encuentran adoptan expresiones faciales acordes para seguir adelante, lo cual ¿ves?, significa infelicidad, una falsa, falsísima expresión de preocupación e incluso de dignidad, y mientras tanto todo pasa a velocidad de vértigo por su lado y ellos los saben y eso TAMBIÉN les preocupa siempre y en TODO momento" Jack Kerouac - En la carretera
-"I still try, holding onto silly things, I never learn" Paramore - That's what you get
-"It's not what you have done it's what you're doing now. It's not where you have been it's where you're going now" Madchild - Runaway
Saludos
-"Pero necesitan preocuparse; su alma no estará realmente en paz a menos que pueda atarse a una preocupación ya conocida y probada, y en cuanto la encuentran adoptan expresiones faciales acordes para seguir adelante, lo cual ¿ves?, significa infelicidad, una falsa, falsísima expresión de preocupación e incluso de dignidad, y mientras tanto todo pasa a velocidad de vértigo por su lado y ellos los saben y eso TAMBIÉN les preocupa siempre y en TODO momento" Jack Kerouac - En la carretera
-"I still try, holding onto silly things, I never learn" Paramore - That's what you get
-"It's not what you have done it's what you're doing now. It's not where you have been it's where you're going now" Madchild - Runaway
Saludos
Referencias:
Jack Kerouac,
libro,
Madchild,
musica,
Paramore
martes, 14 de mayo de 2013
Hasta la oscuridad
Hasta que me cueste ver las teclas, ese es el reto de hoy. La página de edición de texto abierta y yo sentado frente a ella hasta que la oscuridad me envuelva.
Hasta que la oscuridad me envuelva, una triste referencia a otros momentos que, esporádicamente, se repiten en mi vida y en la vuestra. Momentos de tristeza auto-impuesta y soledad ficticia.
20 minutos resultaron largos. Esto puede ser interminable: no tengo ni idea de cuánto rato queda para que no pueda ver las teclas con luz natural aunque, indudablemente, está anocheciendo.
Como siempre, la música me acompaña en este viaje.
No estaba en nada cuando me surgió esta idea descabellada. Para no mentir, la idea ha surgido tras leer un comentario del post anteriormente enlazado, un comentario de un viejo amigo que se alegraba de verme improvisando escritos. Desde entonces más de un texto ha venido sin ideas previas, sólo dedos pulsando las letras necesarias para plasmar las ideas que, frescas, iban surgiendo de una cabeza en ocasiones no tan fresca como las ideas.
El título, que acabo de decidir, llevará a engaño a más de uno: parece algo tétrico y deprimente y os estáis encontrado con poco más que un juego.
¿Habrá alguna revelación en este intento de escritura sin paradas?
Todo se basa en escribir lo que te sugiere el momento, aunque el momento sea más aburrido que una gala de Nochevieja: una de esas con actuaciones enlatadas recopiladas de los programas de todo un año o, en el más horrendo y habitual de los casos, programas de otros años. Canciones pasadas de moda con cantantes desaparecidos de la escena y de los que desconoces si siguen vivos o murieron tras sus efímeros días de gloria.
Tiene pinta de que esto va a ser más largo de lo que pensaba al empezar: han pasado más de diez minutos y la luz ambiental parece seguir siendo la misma.
¿Quién me manda meterme en estos berenjenales?
¿Por qué berenjenales? Siempre he oído esta expresión pero nunca me he parado a pensar el por qué esa planta en concreto. ¿Es más enrevesado o enmarañado un campo de berenjenas que uno de, por ejemplo, remolachas?¿O es que son más difíciles de recoger?
A veces, cuando pones mucho empeño en algo y aun así no lo consigues, olvidas los motivos originales de tu persecución y sólo queda la obsesión: la caza por la caza, no por la presa.
Coldplay está cantando que cada lágrima es una cascada. Es una exageración en toda regla. Típico andaluz.
Es raro cuando una supuesta conexión con alguien no se plasma en algo físico. Nada. En ninguna escala.
Se confirman las predicciones: esto va a ser largo y, llegado este punto, seguramente tedioso. Si estuviese loco esto sería mucho más entretenido.
Necesito una parada técnica. Prometo que leeréis tiempo añadido.
[...]
Cuando llegue el momento habrá cinco minutos añadidos. Y si hay un córner no pararé el tiempo con el balón en el aire.
Ligero como un cubata poco cargado.
Un doble sentido no deseado, pero igualmente válido.
Nunca había sido consciente de lo lento que anochece. Obviamos nuestro entorno. Una sociedad totalmente ajena a las leyes de la naturaleza. Sólo nos preocupa que llueva cuando queremos un día soleado. No tenemos futuro. Sólo espero que, si el ser humano ha de desaparecer de la Tierra por un acontecimiento apocalíptico, me pille con vida. Seré de esos alucinados en el tejado de un rascacielos bajo una nave alienígena (como en Independence Day) o esperando la ola gigante provocada por un meteorito (como en Deep Impact).
Va a resultar que sí estoy un poco loco.
Nunca comentéis en un estado de Facebook que sabéis va a tener muchos más comentarios. Os veréis leyendo cosas de gente que no tenéis ni idea de quién son y de la que no os interesa saber lo que van a decir porque es tan genérico como lo que vosotros habéis comentado.
Sabes que una canción te encanta cuando, al empezar a sonar en modo aleatorio, sientes la imperiosa necesidad de escucharla a más volumen.
Engañoso como un cubata poco cargado.
El brillo blanquecino de la pantalla está ayudando a seguir escribiendo. Queda poco. Esto se acaba.
¿Podré hacer esto desarrollando una simple idea, inventando toda una historia en torno a unos personajes? Ese es mi deseo. Eso es lo que temo no poder hacer.
El bajón de tener que bajar el volumen porque la siguiente canción no te gusta tanto como la anterior.
¿En qué se diferencia esto de un Oración? Aquí el mensaje no importa, simplemente surge. Importa más el tiempo. Como describir el interior de un coche en vez de los paisajes que va recorriendo. En un Oración los mensajes, siempre cortos, a veces directos y contundentes, a veces sibilinos y secretamente directos, lo son todo.
¿A qué edad se empieza a considerar innecesario seguir la regla de nunca hables con extraños? Seguramente en el momento en el que empieza a interesarte hablar con ciertos extraños.
Me acerco a las horas: la de terminar y la de tiempo transcurrido.
Con otras cosas confío en que a alguna persona le pueden ser entretenidas o, incluso representativas. Con esto no mucho me importa si alguien sigue conmigo a estas alturas.
Un último esfuerzo: para los ojos y para el cerebro. Exprimido como tras un examen. Vomitando ideas.
War is my destiny. Una gran ayuda para estos últimos párrafos.
He conseguido ir corrigiendo mi ortografía conforme escribía. Fallos, no por desconocimiento, sino por falta de habilidad en el tecleo. Algunos de ellos, justo es reconocerlo, por despiste. Aun así seré prudente y pasaré el corrector ortográfico. Eso que no hago al terminar trabajos escritos en inglés.
Entro en tiempo de descuento.
Y se hizo la luz eléctrica.
Respiro hondo como en cada balón que se para jugando una pachanga a cualquier deporte.
Imaginad escribir un rollo de papel continuo como hizo Kack Kerouac con En la carretera. Una historia sin fin, el hecho de contar la experiencia como la sintió. De continuo, sin puntos y aparte. Extenuante. Brillante y genial.
Hasta aquí mi tiempo. El cronómetro llegó a cero.
Como en una entrega de premios, quiero agradecer a todos los que han estado conmigo desde el principio de este reto. Una hora y algo después, lo que para vosotros calculo que serán a lo máximo cinco minutos, seguís aquí.
Gracias
Hasta que la oscuridad me envuelva, una triste referencia a otros momentos que, esporádicamente, se repiten en mi vida y en la vuestra. Momentos de tristeza auto-impuesta y soledad ficticia.
20 minutos resultaron largos. Esto puede ser interminable: no tengo ni idea de cuánto rato queda para que no pueda ver las teclas con luz natural aunque, indudablemente, está anocheciendo.
Como siempre, la música me acompaña en este viaje.
No estaba en nada cuando me surgió esta idea descabellada. Para no mentir, la idea ha surgido tras leer un comentario del post anteriormente enlazado, un comentario de un viejo amigo que se alegraba de verme improvisando escritos. Desde entonces más de un texto ha venido sin ideas previas, sólo dedos pulsando las letras necesarias para plasmar las ideas que, frescas, iban surgiendo de una cabeza en ocasiones no tan fresca como las ideas.
El título, que acabo de decidir, llevará a engaño a más de uno: parece algo tétrico y deprimente y os estáis encontrado con poco más que un juego.
¿Habrá alguna revelación en este intento de escritura sin paradas?
Todo se basa en escribir lo que te sugiere el momento, aunque el momento sea más aburrido que una gala de Nochevieja: una de esas con actuaciones enlatadas recopiladas de los programas de todo un año o, en el más horrendo y habitual de los casos, programas de otros años. Canciones pasadas de moda con cantantes desaparecidos de la escena y de los que desconoces si siguen vivos o murieron tras sus efímeros días de gloria.
Tiene pinta de que esto va a ser más largo de lo que pensaba al empezar: han pasado más de diez minutos y la luz ambiental parece seguir siendo la misma.
¿Quién me manda meterme en estos berenjenales?
¿Por qué berenjenales? Siempre he oído esta expresión pero nunca me he parado a pensar el por qué esa planta en concreto. ¿Es más enrevesado o enmarañado un campo de berenjenas que uno de, por ejemplo, remolachas?¿O es que son más difíciles de recoger?
A veces, cuando pones mucho empeño en algo y aun así no lo consigues, olvidas los motivos originales de tu persecución y sólo queda la obsesión: la caza por la caza, no por la presa.
Coldplay está cantando que cada lágrima es una cascada. Es una exageración en toda regla. Típico andaluz.
Es raro cuando una supuesta conexión con alguien no se plasma en algo físico. Nada. En ninguna escala.
Se confirman las predicciones: esto va a ser largo y, llegado este punto, seguramente tedioso. Si estuviese loco esto sería mucho más entretenido.
Necesito una parada técnica. Prometo que leeréis tiempo añadido.
[...]
Cuando llegue el momento habrá cinco minutos añadidos. Y si hay un córner no pararé el tiempo con el balón en el aire.
Ligero como un cubata poco cargado.
Un doble sentido no deseado, pero igualmente válido.
Nunca había sido consciente de lo lento que anochece. Obviamos nuestro entorno. Una sociedad totalmente ajena a las leyes de la naturaleza. Sólo nos preocupa que llueva cuando queremos un día soleado. No tenemos futuro. Sólo espero que, si el ser humano ha de desaparecer de la Tierra por un acontecimiento apocalíptico, me pille con vida. Seré de esos alucinados en el tejado de un rascacielos bajo una nave alienígena (como en Independence Day) o esperando la ola gigante provocada por un meteorito (como en Deep Impact).
Va a resultar que sí estoy un poco loco.
Nunca comentéis en un estado de Facebook que sabéis va a tener muchos más comentarios. Os veréis leyendo cosas de gente que no tenéis ni idea de quién son y de la que no os interesa saber lo que van a decir porque es tan genérico como lo que vosotros habéis comentado.
Sabes que una canción te encanta cuando, al empezar a sonar en modo aleatorio, sientes la imperiosa necesidad de escucharla a más volumen.
Engañoso como un cubata poco cargado.
El brillo blanquecino de la pantalla está ayudando a seguir escribiendo. Queda poco. Esto se acaba.
¿Podré hacer esto desarrollando una simple idea, inventando toda una historia en torno a unos personajes? Ese es mi deseo. Eso es lo que temo no poder hacer.
El bajón de tener que bajar el volumen porque la siguiente canción no te gusta tanto como la anterior.
¿En qué se diferencia esto de un Oración? Aquí el mensaje no importa, simplemente surge. Importa más el tiempo. Como describir el interior de un coche en vez de los paisajes que va recorriendo. En un Oración los mensajes, siempre cortos, a veces directos y contundentes, a veces sibilinos y secretamente directos, lo son todo.
¿A qué edad se empieza a considerar innecesario seguir la regla de nunca hables con extraños? Seguramente en el momento en el que empieza a interesarte hablar con ciertos extraños.
Me acerco a las horas: la de terminar y la de tiempo transcurrido.
Con otras cosas confío en que a alguna persona le pueden ser entretenidas o, incluso representativas. Con esto no mucho me importa si alguien sigue conmigo a estas alturas.
Un último esfuerzo: para los ojos y para el cerebro. Exprimido como tras un examen. Vomitando ideas.
War is my destiny. Una gran ayuda para estos últimos párrafos.
He conseguido ir corrigiendo mi ortografía conforme escribía. Fallos, no por desconocimiento, sino por falta de habilidad en el tecleo. Algunos de ellos, justo es reconocerlo, por despiste. Aun así seré prudente y pasaré el corrector ortográfico. Eso que no hago al terminar trabajos escritos en inglés.
Entro en tiempo de descuento.
Y se hizo la luz eléctrica.
Respiro hondo como en cada balón que se para jugando una pachanga a cualquier deporte.
Imaginad escribir un rollo de papel continuo como hizo Kack Kerouac con En la carretera. Una historia sin fin, el hecho de contar la experiencia como la sintió. De continuo, sin puntos y aparte. Extenuante. Brillante y genial.
Hasta aquí mi tiempo. El cronómetro llegó a cero.
Como en una entrega de premios, quiero agradecer a todos los que han estado conmigo desde el principio de este reto. Una hora y algo después, lo que para vosotros calculo que serán a lo máximo cinco minutos, seguís aquí.
Gracias
domingo, 5 de mayo de 2013
Oración 11
Quiero terminar lo que parece haber comenzado. No es algo tan extraño. Nada está completo hasta que se acaba.
Me río porque, tal y como empieza, el camino va a ser tortuoso.
Como en cualquier guerra, esquivas balas esperando que alguna de las tuyas acierte.
Tras un mes prolíficamente febril, todo hace prever uno más calmado. Aunque esto es como el viento, va por rachas.
Horas de descanso y espera. El vasto Internet ante ti.
Tener en común el bailar sin motivo (y sin música) debe significar algo.
A veces el cerebro entra en suspensión y eso es un día echado por alto. Improductivo y soporífero.
Al contrario que siendo un peón en el ajedrez, aquí si agotas tus movimientos y llegas hasta el final del tablero no evolucionas a algo mejor, simplemente no hay nada más que puedas hacer.
Una lista de reproducción infinita sería más que suficiente.
Si no entiendes el juego, imagina jugarlo en otro idioma.
Saltando de ventana en ventana como si eso acelerase las respuestas. Como el que aprieta varias veces el botón del ascensor esperando que se mueva más rápido.
En busca de esa gran frase que todo texto debe tener.
Las mil veces que me he equivocado...
Saludos
Me río porque, tal y como empieza, el camino va a ser tortuoso.
Como en cualquier guerra, esquivas balas esperando que alguna de las tuyas acierte.
Tras un mes prolíficamente febril, todo hace prever uno más calmado. Aunque esto es como el viento, va por rachas.
Horas de descanso y espera. El vasto Internet ante ti.
Tener en común el bailar sin motivo (y sin música) debe significar algo.
A veces el cerebro entra en suspensión y eso es un día echado por alto. Improductivo y soporífero.
Al contrario que siendo un peón en el ajedrez, aquí si agotas tus movimientos y llegas hasta el final del tablero no evolucionas a algo mejor, simplemente no hay nada más que puedas hacer.
Una lista de reproducción infinita sería más que suficiente.
Si no entiendes el juego, imagina jugarlo en otro idioma.
Saltando de ventana en ventana como si eso acelerase las respuestas. Como el que aprieta varias veces el botón del ascensor esperando que se mueva más rápido.
En busca de esa gran frase que todo texto debe tener.
Las mil veces que me he equivocado...
Saludos
viernes, 26 de octubre de 2012
Maridaje
Siempre escucho música mientras escribo (excepto las veces en que no lo hago). Una manera como otra cualquiera de intentar potenciar la creatividad.
Ocasiones como la que me ocupa, escribo mientras escucho música. Una manera como otra cualquiera de pasar el rato.
Escuchar música y escribir. Retroalimentación. Maridaje.
Cuando los dedos, involuntariamente, por falta de ideas, se paran, la música da un paso al frente para indicar el camino a seguir.
Cuando los oídos, siempre atentos, necesitan concentrarse en la canción que suena, los dedos, ahora voluntariamente, se paran, intentando no estorbar en temas ajenos.
La música se filtra e impregna mi escritura en forma de frases prestadas, sensaciones y ritmos. Desgraciadamente mis palabras, en negro sobre blanco, todavía no han servido de inspiración a ningún músico (al menos que yo sepa).
De un tiempo a esta parte junto palabras sin pretensiones, sin objetivos sobre lo que contar y con total flexibilidad.
A veces no sale nada de lo que sentirse orgulloso, pero todo te representa.
Suficiente.
Saludos
Ocasiones como la que me ocupa, escribo mientras escucho música. Una manera como otra cualquiera de pasar el rato.
Escuchar música y escribir. Retroalimentación. Maridaje.
Cuando los dedos, involuntariamente, por falta de ideas, se paran, la música da un paso al frente para indicar el camino a seguir.
Cuando los oídos, siempre atentos, necesitan concentrarse en la canción que suena, los dedos, ahora voluntariamente, se paran, intentando no estorbar en temas ajenos.
La música se filtra e impregna mi escritura en forma de frases prestadas, sensaciones y ritmos. Desgraciadamente mis palabras, en negro sobre blanco, todavía no han servido de inspiración a ningún músico (al menos que yo sepa).
De un tiempo a esta parte junto palabras sin pretensiones, sin objetivos sobre lo que contar y con total flexibilidad.
A veces no sale nada de lo que sentirse orgulloso, pero todo te representa.
Suficiente.
Saludos
Referencias:
escribir,
maridaje,
musica,
retroalimentacion
sábado, 8 de septiembre de 2012
Graznido: En los días más oscuros...
En los días más oscuros, a falta de alguien que lo haga, la música ilumina mis días.
sábado, 14 de abril de 2012
Suficiente
Algo me araña desde dentro, intentando trepar desde mi estómago. Noto su puño en mi garganta.
Necesito que la música me inunde, que ahogue a lo que sea que intenta salir. Subo el volumen hasta que siento las letras brotar en mi boca.
Fue hace varios días, ya ni lo recuerdo. Recuerdo la bruma gris que me envolvía.
¿Cuando comprenderé que sólo yo puedo disiparla?
El cansancio de que los planes no salgan como se te habían planteado. La apatía de no querer rearmarlos.
Eso es todo.
Saludos
Necesito que la música me inunde, que ahogue a lo que sea que intenta salir. Subo el volumen hasta que siento las letras brotar en mi boca.
Fue hace varios días, ya ni lo recuerdo. Recuerdo la bruma gris que me envolvía.
¿Cuando comprenderé que sólo yo puedo disiparla?
El cansancio de que los planes no salgan como se te habían planteado. La apatía de no querer rearmarlos.
Eso es todo.
Saludos
martes, 17 de noviembre de 2009
Auriculares
¡Qué gran evolución la tecnología en general! Y no me refiero a toda esa tecnología que nos hace la vida más fácil. Digamos que esa ya la tenemos asimilada y no reparamos en los pequeños cambios a mejor. Hablo de esa otra que nos hace la vida más amena.
Me gusta esa de poder ir en el autobús y llevar conmigo toda mi colección de música en un aparato que cabe en mi bolsillo. ¡Si hasta puedo leer libros!¡E incluso comics! Entretenimiento en la palma de mi mano.
Pero... un momento. ¿Qué es eso que escucho de fondo por detrás de mi música? Es más música. ¿Qué ocurre? No, hombre, no. Otra vez no. Otro/a inútil escuchando música en al autobús con los altavoces del móvil (especifico ambos géneros en el determinante porque es importante reseñar que hay inútiles de ambos sexos. Si lo dejase en masculino neutro parte del mensaje se perdería por el camino)
No comprendo qué se os pasa por la cabeza. Me niego a pensar que no se os pasa nada. Prefiero mil veces que molestéis pensando en ello que a tontas y a locas, así tengo más motivo para criticaros.
Yo entiendo que os habéis gastado una pasta en un móvil con una cantidad de características abrumadora, muchas de las cuales no vais a usar porque ni siquiera sabéis como, y que queráis ir escuchando vuestra música favorita como el resto de nosotros, pringados por habernos comprado auriculares cuando claramente son innecesarios, pero ¿qué necesidad tiene la gente de escuchar tecno-trance-hardcore-reggae-house si no le interesa? Que no lo digo por mi, que a mi me basta con subir el volumen del iPod (por vuestra culpa tendré problemas auditivos), lo digo por el resto del autobús que no llevan reproductores de audio. Para que los distingáis es toda esa gente que en cuanto localizan de dónde procede la música os mira mal.
Y todo se solucionaría con unos auriculares. Que viendo la pasta que os habéis gastado en el móvil (y la pasta que os gastaréis en facturación al mes) unos auriculares no valen más de unos pocos euros. Os informo de que en las tiendas de todo a cien de vuestro barrio (también conocidas como chinos) los vais a encontrar baratos, además con lo poco sibaritas que sois con respecto al sonido (no, los altavoces de tu móvil no suenan bien) os dará igual la mierda de calidad que obtendréis.
Y si el problema es que andáis cortos de dinero no tenéis más que hacer una colecta en el autobús la próxima vez que os montéis. Seguro que entre todos te dan el dinero suficiente para que te compres unos auriculares con tal de no tener que aguantarte.
Saludos
Me gusta esa de poder ir en el autobús y llevar conmigo toda mi colección de música en un aparato que cabe en mi bolsillo. ¡Si hasta puedo leer libros!¡E incluso comics! Entretenimiento en la palma de mi mano.
Pero... un momento. ¿Qué es eso que escucho de fondo por detrás de mi música? Es más música. ¿Qué ocurre? No, hombre, no. Otra vez no. Otro/a inútil escuchando música en al autobús con los altavoces del móvil (especifico ambos géneros en el determinante porque es importante reseñar que hay inútiles de ambos sexos. Si lo dejase en masculino neutro parte del mensaje se perdería por el camino)
No comprendo qué se os pasa por la cabeza. Me niego a pensar que no se os pasa nada. Prefiero mil veces que molestéis pensando en ello que a tontas y a locas, así tengo más motivo para criticaros.
Yo entiendo que os habéis gastado una pasta en un móvil con una cantidad de características abrumadora, muchas de las cuales no vais a usar porque ni siquiera sabéis como, y que queráis ir escuchando vuestra música favorita como el resto de nosotros, pringados por habernos comprado auriculares cuando claramente son innecesarios, pero ¿qué necesidad tiene la gente de escuchar tecno-trance-hardcore-reggae-house si no le interesa? Que no lo digo por mi, que a mi me basta con subir el volumen del iPod (por vuestra culpa tendré problemas auditivos), lo digo por el resto del autobús que no llevan reproductores de audio. Para que los distingáis es toda esa gente que en cuanto localizan de dónde procede la música os mira mal.
Y todo se solucionaría con unos auriculares. Que viendo la pasta que os habéis gastado en el móvil (y la pasta que os gastaréis en facturación al mes) unos auriculares no valen más de unos pocos euros. Os informo de que en las tiendas de todo a cien de vuestro barrio (también conocidas como chinos) los vais a encontrar baratos, además con lo poco sibaritas que sois con respecto al sonido (no, los altavoces de tu móvil no suenan bien) os dará igual la mierda de calidad que obtendréis.
Y si el problema es que andáis cortos de dinero no tenéis más que hacer una colecta en el autobús la próxima vez que os montéis. Seguro que entre todos te dan el dinero suficiente para que te compres unos auriculares con tal de no tener que aguantarte.
Saludos
Referencias:
auriculares,
autobus,
movil,
musica,
tecnologia
domingo, 26 de abril de 2009
Melómano
Me gusta la música a un volumen alto, considerable. No estruendoso pero sí potente. Eso sí, sólo en altavoces. Hay que cuidar los oídos con el volumen de los auriculares.
La sucesión de canciones es lo más parecido a una montaña rusa que tienes en casa. Subidas y bajadas convertidas en bpm's. Decibelios azotando tu cara como viento.
Pasar de (Get Off Your) High Horse Lady de Oasis a Efectos vocales de Nach es imposible en cualquier bar, pub, garito, sala o discoteca. Por eso, en general, no me gusta estar en ellos. Porque además allí la música es estruendo. Y encima mala (o al menos no de mi agrado).
Aleatorio. Una palabra, un concepto sin el que la vida se me haría cuesta arriba. Que suene lo que quiera. Todo me gusta. Para algo he seleccionado esta música. Daylight de Coldplay da pie a nuevos pensamientos relacionados.
La tecnología fomenta el descubrimiento de nueva música. Ansías llenar la memoria que le queda libre a tu reproductor de música. Amplías tus fronteras musicales. Grupos de los que antes reconocías que hacían buena música ahora los llevas contigo y los escuchas. También redescubres grupos que habías dejado de escuchar por una cuestión de preferencias y límite de capacidad. Trust In You de The Offspring ha hecho que me de cuenta de esto último.
Y este recorrido mental acaba con Libertad es la ley de Sicario
Saludos
La sucesión de canciones es lo más parecido a una montaña rusa que tienes en casa. Subidas y bajadas convertidas en bpm's. Decibelios azotando tu cara como viento.
Pasar de (Get Off Your) High Horse Lady de Oasis a Efectos vocales de Nach es imposible en cualquier bar, pub, garito, sala o discoteca. Por eso, en general, no me gusta estar en ellos. Porque además allí la música es estruendo. Y encima mala (o al menos no de mi agrado).
Aleatorio. Una palabra, un concepto sin el que la vida se me haría cuesta arriba. Que suene lo que quiera. Todo me gusta. Para algo he seleccionado esta música. Daylight de Coldplay da pie a nuevos pensamientos relacionados.
La tecnología fomenta el descubrimiento de nueva música. Ansías llenar la memoria que le queda libre a tu reproductor de música. Amplías tus fronteras musicales. Grupos de los que antes reconocías que hacían buena música ahora los llevas contigo y los escuchas. También redescubres grupos que habías dejado de escuchar por una cuestión de preferencias y límite de capacidad. Trust In You de The Offspring ha hecho que me de cuenta de esto último.
Y este recorrido mental acaba con Libertad es la ley de Sicario
Saludos
jueves, 20 de noviembre de 2008
XXIX
-"¿Por qué marca el doble una lágrima que una sonrisa?" Isusko & Sbrv - Kállate!
-"Tengo esa costumbre: perder mecheros"
-Nosotros nos entretenemos con nuestra sola presencia.
-"No sé como me salen bien las cosas"
-Ahí parado sin otra cosa que hacer que escuchar música e inventar historias.
Saludos
-"Tengo esa costumbre: perder mecheros"
-Nosotros nos entretenemos con nuestra sola presencia.
-"No sé como me salen bien las cosas"
-Ahí parado sin otra cosa que hacer que escuchar música e inventar historias.
Saludos
martes, 22 de julio de 2008
Por definición
Escritorio (del latín scriptorium): mueble cerrado, con divisiones en su parte interior para guardar papeles y, a veces, con un tablero sobre el cual se escribe. Esto es lo que hay sobre el mío.
Pantalla de ordenador, plana, negra. Regalo de navidad compartido entre mi hermano y yo. El fondo de pantalla es el símbolo de V de Vendetta.
Vela aromatizada de coco. Apoyada sobre un platillo recuerdo de Madrid en el que se ven dibujos en blanco y negro del monumento a Cervantes, el Palacio Real, el parque del Retiro, la puerta de Alcalá, el monumento a Felipe IV y la plaza Mayor.
Mi cartera. De piel, negra. Regalo de cumpleaños de mi madre. Contiene mi carné Joven, mi carné de estudiante de la Universidad de Málaga, una tarjeta de autobús, mi tarjeta de la seguridad social, algo de dinero, mi D.N.I. renovado recientemente y una mini carta con el 2 de corazones. La encontré en una parada de autobús el mismo día que vi por segunda vez la película 16 calles. Como el personaje que interpreta Mos Def lo tomé como una señal y la recogí.
Mis gafas en su funda. De pasta, marrones.
El diccionario de la R.A.E. donde he consultado le definición exacta de escritorio.
Taco de notas no adhesivas. Naranjas y amarillas. Sobre ellas hay un peluche de un torero.
Mi mechero Zippo. Plateado, liso, de metal. Regalo de cumpleaños de mi madre. Lo uso muy poco, en viajes o días especiales. Eso es bueno para mi salud.
Teléfono Domo. Blanco. El reloj de su pantalla marca un minuto menos que el del ordenador.
Mando a distancia del equipo de música. Está conectado al ordenador. Pongo la música en el ordenador y la reproduzco a través de los altavoces del equipo.
iPod mini, 4 gigas, azul. 1073 canciones.
Separador de hojas recuerdo de Nueva York. Regalo de la novia de mi hermano. No me gusta la palabra cuñada aunque lo sea. Lo uso en los libros que leo en el autobús camino de la facultad.
Teléfono móvil Nokia N70. De segunda mano, heredado de mi hermano tal y como ha dejado constancia en su comentario. El fondo de pantalla es un boceto de Claude Speed, personaje principal del videojuego Grand Theft Auto III.
Parte de mi vida está reflejada en estas cosas.
Durante la escritura de esta artículo han sonado:
XZibit - Multiply feat. Nate Dogg
Leyenda Urbana - Kieres ke sea komo tú con Sbrv
H Mafia - Segunda partes
Dr. Dre - Forgot About Dre feat. Eminem
Shotta - Sangre
Linkin Park - What I've Done
Panic At The Disco - I Write Sins Not Tragedies
2Pac - Henessey feat. Obie Trice
Saludos
Pantalla de ordenador, plana, negra. Regalo de navidad compartido entre mi hermano y yo. El fondo de pantalla es el símbolo de V de Vendetta.
Vela aromatizada de coco. Apoyada sobre un platillo recuerdo de Madrid en el que se ven dibujos en blanco y negro del monumento a Cervantes, el Palacio Real, el parque del Retiro, la puerta de Alcalá, el monumento a Felipe IV y la plaza Mayor.
Mi cartera. De piel, negra. Regalo de cumpleaños de mi madre. Contiene mi carné Joven, mi carné de estudiante de la Universidad de Málaga, una tarjeta de autobús, mi tarjeta de la seguridad social, algo de dinero, mi D.N.I. renovado recientemente y una mini carta con el 2 de corazones. La encontré en una parada de autobús el mismo día que vi por segunda vez la película 16 calles. Como el personaje que interpreta Mos Def lo tomé como una señal y la recogí.
Mis gafas en su funda. De pasta, marrones.
El diccionario de la R.A.E. donde he consultado le definición exacta de escritorio.
Taco de notas no adhesivas. Naranjas y amarillas. Sobre ellas hay un peluche de un torero.
Mi mechero Zippo. Plateado, liso, de metal. Regalo de cumpleaños de mi madre. Lo uso muy poco, en viajes o días especiales. Eso es bueno para mi salud.
Teléfono Domo. Blanco. El reloj de su pantalla marca un minuto menos que el del ordenador.
Mando a distancia del equipo de música. Está conectado al ordenador. Pongo la música en el ordenador y la reproduzco a través de los altavoces del equipo.
iPod mini, 4 gigas, azul. 1073 canciones.
Separador de hojas recuerdo de Nueva York. Regalo de la novia de mi hermano. No me gusta la palabra cuñada aunque lo sea. Lo uso en los libros que leo en el autobús camino de la facultad.
Teléfono móvil Nokia N70. De segunda mano, heredado de mi hermano tal y como ha dejado constancia en su comentario. El fondo de pantalla es un boceto de Claude Speed, personaje principal del videojuego Grand Theft Auto III.
Parte de mi vida está reflejada en estas cosas.
Durante la escritura de esta artículo han sonado:
XZibit - Multiply feat. Nate Dogg
Leyenda Urbana - Kieres ke sea komo tú con Sbrv
H Mafia - Segunda partes
Dr. Dre - Forgot About Dre feat. Eminem
Shotta - Sangre
Linkin Park - What I've Done
Panic At The Disco - I Write Sins Not Tragedies
2Pac - Henessey feat. Obie Trice
Saludos
Referencias:
cartera,
definición,
escritorio,
ipod,
musica,
vida,
Zippo
lunes, 10 de marzo de 2008
V
-"Para ser mejor que yo tendrías que matarme" Isusko & Sbrv - Suena
-"Que paso de la ropa rara, de pintura son mis balas y nunca entiendo por qué bajáis en shorts si estamos en invierno" Gordo Master - La música llora con Shotta y El Niño
-"Lo cierto es que soy una mala persona pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo. Voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, teleconcursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de 9 a 5, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseis elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal. Ir tirando, tirando hacia delante hasta el día en que la palmes." Trainspotting
-"And now I'll stop the storm if it rains, I'll light a path far from here, I'll make your fear melt away and the world we know disappear" Angels & Airwaves - The Gift
Saludos
-"Que paso de la ropa rara, de pintura son mis balas y nunca entiendo por qué bajáis en shorts si estamos en invierno" Gordo Master - La música llora con Shotta y El Niño
-"Lo cierto es que soy una mala persona pero eso va a cambiar, yo voy a cambiar. Es la última vez que hago algo así. Ahora voy a reformarme y dejar esto atrás, ir por el buen camino y elegir la vida. Estoy deseándolo. Voy a ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, el equipo de compact disc y el abrelatas eléctrico, buena salud, colesterol bajo, seguro dental, hipoteca, piso piloto, ropa deportiva, traje de marca, bricolaje, teleconcursos, comida basura, niños, paseos por el parque, jornada de 9 a 5, jugar bien al golf, lavar el coche, jerseis elegantes, navidades en familia, planes de pensiones, desgravación fiscal. Ir tirando, tirando hacia delante hasta el día en que la palmes." Trainspotting
-"And now I'll stop the storm if it rains, I'll light a path far from here, I'll make your fear melt away and the world we know disappear" Angels & Airwaves - The Gift
Saludos
Referencias:
Airwaves,
Angels,
canciones,
Gordo Master,
Isusko,
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musica,
Sbrv,
Shotta,
suena,
Trainspotting
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