Cualquiera pensaría que, después de dos semanas con problemas técnicos, tendría cosas que contar. Pero parece que no.
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jueves, 25 de septiembre de 2014
Graznido: Cualquiera pensaría que,...
domingo, 15 de junio de 2014
Amalgama
Todavía no has empezado a escribirlo y ya sabes lo complicado que va a ser. La razón es tan aparentemente sencilla como filosóficamente compleja: no sabes lo que quieres decir. Además, y esto agrava el problema, tampoco estás demasiado seguro de deber decir lo que quieras decir una vez lo sepas.
Un trabalenguas tendría más sentido.
Esta vez todo son dudas y espacios vacíos cuando, hace no tanto, las palabras salían con la fluidez del que tiene en mente, casi como hábito, su imagen sonriente por detrás de los párpados.
La incertidumbre de las consecuencias tras la recepción del mensaje no debería cambiar el contenido del mismo, y más teniendo en cuenta que son son tan impredecibles como imposibles de controlar.
Si habitualmente tratas de buscar las palabras concretas, en este caso habrán de ser precisas y adecuadas, un ejercicio casi quirúrgico sin anestesia ni finos cortes de bisturí.
Ni siquiera consigues discernir el estado de ánimo desde el que saldrán las palabras.
Parece la crónica de un desastre en un solo acto.
Quién sabe, puede que al final ni escribas nada, simplemente dejarás que todas esas sensaciones se embrollen y formen una madeja imposible de desentrañar a la espera de que, necesitado de tus propias respuestas, decidas tirar poco a poco del hilo.
Saludos
Un trabalenguas tendría más sentido.
Esta vez todo son dudas y espacios vacíos cuando, hace no tanto, las palabras salían con la fluidez del que tiene en mente, casi como hábito, su imagen sonriente por detrás de los párpados.
La incertidumbre de las consecuencias tras la recepción del mensaje no debería cambiar el contenido del mismo, y más teniendo en cuenta que son son tan impredecibles como imposibles de controlar.
Si habitualmente tratas de buscar las palabras concretas, en este caso habrán de ser precisas y adecuadas, un ejercicio casi quirúrgico sin anestesia ni finos cortes de bisturí.
Ni siquiera consigues discernir el estado de ánimo desde el que saldrán las palabras.
Parece la crónica de un desastre en un solo acto.
Quién sabe, puede que al final ni escribas nada, simplemente dejarás que todas esas sensaciones se embrollen y formen una madeja imposible de desentrañar a la espera de que, necesitado de tus propias respuestas, decidas tirar poco a poco del hilo.
Saludos
Referencias:
consecuencias,
desastre,
escribir,
incertidumbre,
madeja,
palabra,
problema,
sensacion
viernes, 24 de enero de 2014
Graznido: Hoy he tenido un problema...
Hoy he tenido un problema con mi despertador: ha sonado para que me levantase.
lunes, 17 de junio de 2013
Graznido: Para las parejas...
Para las parejas, el problema no ha sido la distancia, sino la sensación de libertad sin consecuencias.
Referencias:
consecuencias,
graznido,
libertad,
pareja,
problema
sábado, 13 de octubre de 2012
Una televisión encendida (Relato)
-No te esperaba a estas horas.
-Ya, bueno... No sabía muy bien qué hacer. Supuse que seguirías despierta.
Sin contestar, ella entra en su casa y se sienta directamente en el sitio del sofá que ocupaba antes de que él llamase a la puerta, se quita las zapatillas y, encogiendo las piernas, se acomoda. Sin dejar de mirar a su, aunque anhelada, inesperada visita baja el volumen de la televisión y suelta el mando sobre la mesa, de la que coge un cigarrillo de liar apagado y un mechero. Ha dejado la televisión encendida a conciencia; una vía de escape, algo a lo que mirar cuando no sea capaz de mirarle.
Él la ha seguido hasta el salón como un autómata seguiría a su dueño. De pie en el quicio de la puerta la ve acomodarse como, deduce, estaría acomodada antes de su llegada. Sin saber muy bien por qué, como si estuviese cansado por algo, se pone en cuclillas junto a la mesa que los separa y así se queda esperando a que sea ella la que comience a hablar.
-Te puedes sentar si quieres.
-No te preocupes, estoy bien así.
-No me preocupo.
Son muchos los años que hace que se conocen, y algunos menos desde que mantienen una relación sentimental. Qué tipo de relación es algo que ninguno de los dos sabría etiquetar de manera precisa, pero es más el tiempo que pasan juntos que el que pasan con otra gente.
-Estás enfadada.
A pesar de ser algo evidente para ambos, la formulación de esa acusación por su parte es algo que la ofende profundamente.
-¿Cómo esperabas que estaría?
-La verdad es que no lo había pensado.
Sus palabras, deliberadamente cautelosas e inconscientemente mal interpretables, ocultan las ansiosas ganas que tiene de pedirle perdón, de consolarla, abrazarla, de escuchar todo lo que tenga que decirle. Sin embargo sigue ahí, en cuclillas, jugueteando con un librillo de papeles de fumar que está en la mesa.
-¿Para qué has venido? Estaba a punto de acostarme.
Cada bocanada de humo que exhala va acompañada de un profundo resoplido; un intento de controlar su respiración y no explotar en gritos o llanto.
-No sabía muy bien lo que hacer. Ha sido algo mecánico. Cuando me he querido dar cuenta estaba llegando a tu barrio. Algo me decía que tenía que estar aquí.
En ese momento ella agradece no haber apagado el televisor. Un par de lágrimas brotan de sus ojos y no tiene por qué seguir mirándole.
-Pues ya estás aquí.¿Ahora qué?
Ella no va a hacer nada. Suceda lo que suceda esta noche será él quien tenga que tomar la iniciativa. Según ella se lo merece como castigo; para él es algo que se tiene merecido y que acepta como penitencia.
-¿Cuanto tiempo hace que nos conocemos?¿Nueve?¿Diez años? Durante todo ese tiempo te he querido, de diferentes maneras y con distinta intensidad, pero siempre hemos estado uno junto al otro. Nunca he hecho nada que supiera que podría hacerte daño, y si alguna vez te lo he hecho asumo mi responsabilidad, pero en ningún caso habrá sido a cosa hecha... Por favor, no estés enfadada conmigo... Por favor...
De la misma manera orgánica en que uno se despierta un par de minutos antes de que suene el despertador, así recuerdan por qué quieren al otro.
Ella nunca ha conocido a un hombre con la bondad y la honestidad tan a flor de piel como él.
Él sabe que sólo con ella es capaz de expresar sus inquietudes y anhelos sin miedo a la incomprensión.
Sólo les quedaba asumir que, a pesar de su innegable y felizmente cómoda idoneidad, sus humanas imperfecciones les harían enfrentarse a noches como aquella; noches en las que únicamente manteniéndose juntos podrían sacar fuerzas para solucionar sus problemas.
Saludos
-Ya, bueno... No sabía muy bien qué hacer. Supuse que seguirías despierta.
Sin contestar, ella entra en su casa y se sienta directamente en el sitio del sofá que ocupaba antes de que él llamase a la puerta, se quita las zapatillas y, encogiendo las piernas, se acomoda. Sin dejar de mirar a su, aunque anhelada, inesperada visita baja el volumen de la televisión y suelta el mando sobre la mesa, de la que coge un cigarrillo de liar apagado y un mechero. Ha dejado la televisión encendida a conciencia; una vía de escape, algo a lo que mirar cuando no sea capaz de mirarle.
Él la ha seguido hasta el salón como un autómata seguiría a su dueño. De pie en el quicio de la puerta la ve acomodarse como, deduce, estaría acomodada antes de su llegada. Sin saber muy bien por qué, como si estuviese cansado por algo, se pone en cuclillas junto a la mesa que los separa y así se queda esperando a que sea ella la que comience a hablar.
-Te puedes sentar si quieres.
-No te preocupes, estoy bien así.
-No me preocupo.
Son muchos los años que hace que se conocen, y algunos menos desde que mantienen una relación sentimental. Qué tipo de relación es algo que ninguno de los dos sabría etiquetar de manera precisa, pero es más el tiempo que pasan juntos que el que pasan con otra gente.
-Estás enfadada.
A pesar de ser algo evidente para ambos, la formulación de esa acusación por su parte es algo que la ofende profundamente.
-¿Cómo esperabas que estaría?
-La verdad es que no lo había pensado.
Sus palabras, deliberadamente cautelosas e inconscientemente mal interpretables, ocultan las ansiosas ganas que tiene de pedirle perdón, de consolarla, abrazarla, de escuchar todo lo que tenga que decirle. Sin embargo sigue ahí, en cuclillas, jugueteando con un librillo de papeles de fumar que está en la mesa.
-¿Para qué has venido? Estaba a punto de acostarme.
Cada bocanada de humo que exhala va acompañada de un profundo resoplido; un intento de controlar su respiración y no explotar en gritos o llanto.
-No sabía muy bien lo que hacer. Ha sido algo mecánico. Cuando me he querido dar cuenta estaba llegando a tu barrio. Algo me decía que tenía que estar aquí.
En ese momento ella agradece no haber apagado el televisor. Un par de lágrimas brotan de sus ojos y no tiene por qué seguir mirándole.
-Pues ya estás aquí.¿Ahora qué?
Ella no va a hacer nada. Suceda lo que suceda esta noche será él quien tenga que tomar la iniciativa. Según ella se lo merece como castigo; para él es algo que se tiene merecido y que acepta como penitencia.
-¿Cuanto tiempo hace que nos conocemos?¿Nueve?¿Diez años? Durante todo ese tiempo te he querido, de diferentes maneras y con distinta intensidad, pero siempre hemos estado uno junto al otro. Nunca he hecho nada que supiera que podría hacerte daño, y si alguna vez te lo he hecho asumo mi responsabilidad, pero en ningún caso habrá sido a cosa hecha... Por favor, no estés enfadada conmigo... Por favor...
De la misma manera orgánica en que uno se despierta un par de minutos antes de que suene el despertador, así recuerdan por qué quieren al otro.
Ella nunca ha conocido a un hombre con la bondad y la honestidad tan a flor de piel como él.
Él sabe que sólo con ella es capaz de expresar sus inquietudes y anhelos sin miedo a la incomprensión.
Sólo les quedaba asumir que, a pesar de su innegable y felizmente cómoda idoneidad, sus humanas imperfecciones les harían enfrentarse a noches como aquella; noches en las que únicamente manteniéndose juntos podrían sacar fuerzas para solucionar sus problemas.
Saludos
domingo, 12 de junio de 2011
Oración 6
Nunca te di esperanzas de nada. Mis acciones no demostraban interés. Las películas que te montes son problema tuyo. Eso es lo que ella diría.
Harto de darle vueltas buscando motivos y causas. Harto de elucubrar en busca de nuevos movimientos. Harto de necesitar abrir nuevos frentes.
El problema soy yo. Siempre lo he sido.
¿Cómo demostrar que eres lo mejor que le podría pasar?
Inútil como caminar por una ciudad que no es la tuya pretendiendo cruzarte con una cara conocida.
Posibilidades infinitesimales. Milagros.
No puedo aprender si no sé a ciencia cierta qué es lo que hice mal.
Nunca comprendí el juego, no lo comprendo ahora y temo no comprenderlo nunca.
¿Hay perros con insomnio? Pensamientos etílicos y opiáceos.
Últimamente escribes pesimista me dicen. Lo se. Me cansa pero es lo que me sale.
Nunca he dejado de ser yo. No he cambiado por nadie. Alguien tendrá que aceptarlo. Y que aguantarme.
Vengo de un pasado donde la felicidad se esfumó. Desapareció de mi vida. Desde entonces deambulo por el mundo en su busca con la idea de que tiene que haber alguien a mi lado para encontrarla. Hasta ahora fugaces momentos de alegría.
No os preocupéis por mí. Nunca lo hagáis.
Saludos
lunes, 19 de abril de 2010
LVI
-"Aprendí a caminar sin mapa, a irme de caminata sin comodidades ni lujos, protegido por los santos y los brujos" Calle 13 - Pal norte con Orishas
-"A veces soy cuchillo y a veces soy herida. Y otras veces soy silencio y casi siempre soy ruido" Mártires del Compás - No vale la pena
-"Cada vez me quejo menos. Los problemas son más grandes y duraderos pero los supero" Tote King - Hace tiempo que... con Titó y Quiroga
-"Gran parte de una desgracia cualquiera consiste, por así decirlo, en la sombra de la desgracia, en la reflexión sobre ella. Es decir, en el hecho de que no se limite uno a sufrir, sino que se vea obligado a seguir considerando el hecho que sufre" C. S. Lewis - Una pena en observación
Saludos
-"A veces soy cuchillo y a veces soy herida. Y otras veces soy silencio y casi siempre soy ruido" Mártires del Compás - No vale la pena
-"Cada vez me quejo menos. Los problemas son más grandes y duraderos pero los supero" Tote King - Hace tiempo que... con Titó y Quiroga
-"Gran parte de una desgracia cualquiera consiste, por así decirlo, en la sombra de la desgracia, en la reflexión sobre ella. Es decir, en el hecho de que no se limite uno a sufrir, sino que se vea obligado a seguir considerando el hecho que sufre" C. S. Lewis - Una pena en observación
Saludos
lunes, 5 de mayo de 2008
XIII: especial "Viña Rock 2008"
-"Si no comemos nos vamos a marear"
-"La perra del Caribe"
-Camiseta: "Venía por lo de la llamada"
-"En el punto en el que se te quede entre piel de naranja y que no gotee"
-¿Tienes un problema? Yo te lo soluciono.
-"Cosas peores hemos vivido"
-"Lo húmedo se cierra rápido"
-"Si rapeas, no pasan"
-Me enamoré en el concierto de B-Real.
-Arrastrando los pies como nunca antes los había arrastrado en mi vida.
-"¿Te imaginas salir de tu casa y que esté todo lleno de borrachos?"
-"Que guapa está el Ancla, que poco respeto hay"
-"El desfase está donde tu quieras"
-Golpes en una puerta metálica como requiem.
-La euforia de encontrar a quien buscas.
Saludos
-"La perra del Caribe"
-Camiseta: "Venía por lo de la llamada"
-"En el punto en el que se te quede entre piel de naranja y que no gotee"
-¿Tienes un problema? Yo te lo soluciono.
-"Cosas peores hemos vivido"
-"Lo húmedo se cierra rápido"
-"Si rapeas, no pasan"
-Me enamoré en el concierto de B-Real.
-Arrastrando los pies como nunca antes los había arrastrado en mi vida.
-"¿Te imaginas salir de tu casa y que esté todo lleno de borrachos?"
-"Que guapa está el Ancla, que poco respeto hay"
-"El desfase está donde tu quieras"
-Golpes en una puerta metálica como requiem.
-La euforia de encontrar a quien buscas.
Saludos
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