Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consecuencias. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de junio de 2014

CXVIII

-"Más allá de las medallas, mi batalla es la búsqueda infinita del poeta y la palabra, que sabe que escribir es una rosa con espinas, a veces da placer y a veces te quita la vida."  Sharif - Agua entre las manos con Rapsusklei

-"Los hombres deben afrontar las consecuencias de sus actos. El castigo es el más perfecto consuelo para la culpa y su único posible remedio y corolario. Gracias al castigo el equilibrio se restablecería en este mundo poco comprensible donde él había estado dando saltos de títere con la cabeza llena de humo mentiroso."  Luis Martín Santos - Tiempo de silencio

-"But boys will be boys and girls have those eyes that'll cut you to ribbons sometimes. And all you can do is just wait by the moon and bleed if it's what she says you oughta do."  The Gaslight Anthem - Here's looking at you, kid

-"Huí de las voces y las miradas, creé el espacio suficiente y desplegué mis alas. Encasillado con sátira y picaresca voy camino al sol con historias icarescas. Si perdí el control y prendí como la yesca busco algo mejor o al menos que se parezca."  SFDK - Solo no


Saludos

domingo, 15 de junio de 2014

Amalgama

Todavía no has empezado a escribirlo y ya sabes lo complicado que va a ser. La razón es tan aparentemente sencilla como filosóficamente compleja: no sabes lo que quieres decir. Además, y esto agrava el problema, tampoco estás demasiado seguro de deber decir lo que quieras decir una vez lo sepas.
Un trabalenguas tendría más sentido.
Esta vez todo son dudas y espacios vacíos cuando, hace no tanto, las palabras salían con la fluidez del que tiene en mente, casi como hábito, su imagen sonriente por detrás de los párpados.
La incertidumbre de las consecuencias tras la recepción del mensaje no debería cambiar el contenido del mismo, y más teniendo en cuenta que son son tan impredecibles como imposibles de controlar.
Si habitualmente tratas de buscar las palabras concretas, en este caso habrán de ser precisas y adecuadas, un ejercicio casi quirúrgico sin anestesia ni finos cortes de bisturí.
Ni siquiera consigues discernir el estado de ánimo desde el que saldrán las palabras.
Parece la crónica de un desastre en un solo acto.

Quién sabe, puede que al final ni escribas nada, simplemente dejarás que todas esas sensaciones se embrollen y formen una madeja imposible de desentrañar a la espera de que, necesitado de tus propias respuestas, decidas tirar poco a poco del hilo.


Saludos

martes, 3 de junio de 2014

CXVI

-"De esa masa estamos hechos, mitad indiferencia y mitad ruindad"  José Saramago - Ensayo sobre la ceguera

-"[...], pero también es cierto, si eso le sirve de consuelo, que si antes de cada acción pudiésemos prever todas sus consecuencias, nos pusiésemos a pensar en ellas seriamente, primero en las consecuencias inmediatas, después, las probables, más tarde las posibles, luego las imaginables, no llegaríamos siquiera a movernos de donde el primer pensamiento nos hubiera hecho detenernos"  José Saramago - Ensayo sobre la ceguera

-"No encontró respuesta, las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible"  José Saramago - Ensayo sobre la ceguera

-"Las palabras son así, disimulan mucho, se van juntando unas con otras, parece como si no supieran a dónde quieren ir, y, de pronto, por culpa de dos o tres, o cuatro que salen de repente, simples en sí mismas, un pronombre personal, un adverbio, un verbo, un adjetivo, y ya tenemos ahí la conmoción ascendiendo irresistiblemente a la superficie de la piel y de los ojos, rompiendo la compostura de los sentimientos"  José Saramago - Ensayo sobre la ceguera


Saludos

lunes, 17 de junio de 2013

Graznido: Para las parejas...









Para las parejas, el problema no ha sido la distancia, sino la sensación de libertad sin consecuencias.









miércoles, 15 de octubre de 2008

Recordando: Las consecuencias de mis actos (Relato)

Nunca he soportado a la gente que no es capaz de afrontar las consecuencias de sus actos. Me refiero a ese tipo de gente que, después de haber pegado a su mujer o sus hijos, o después de haber atropellado a alguien con su coche último modelo, cuando están delante de un juez se escudan en que estaban borrachos o drogados para ver reducidas sus condenas. Es algo que me revienta por dentro. Si tuviste los huevos de hacerlo ten los huevos de ser consecuente con tu acción. Pero esto, por ahora, no viene al caso.
La cuestión es que, cuando me di cuenta, iban andando los dos unos metros por delante mía. No me habían visto. No sé de dónde habían salido pero estaban de espaldas a mí. Nunca nos habían presentado pero ambos sabían quien era yo al igual que yo sabía quienes eran ellos. Y lo más importante: en su momento me habían faltado al respeto.
Quizá no lo habían hecho intencionadamente pero, quieras o no, lo que haces lo has hecho. Quizá para ellos lo que hicieron no era una falta de respeto; pero para mi, que era el afectado, sí lo era y eso es lo que importa. Sí es verdad que no me lo habían hecho directamente pero, a mi modo de ver, cuando le faltas el respeto a un amigo mío me lo estás faltando a mi. Y eso es ley.
Mi primer instinto fue el de calmarme. Relajarme. Respiración profunda, contar hasta diez y todo ese rollo. Cualquier cosa que hiciese de las que se me estaban ocurriendo no podía traerme más que problemas. Y ahí estaba las decisión: honor o problemas. Para mi estaba claro, pero mi gente, mi familia, mis amigos no lo comprenderían. Lo verían desproporcionado. Fuera de toda ética humana. Ahí enfrente mía seguían los dos, actuando como dos perfectos subnormales. Riéndose a carcajadas como niñas colegialas a la hora del recreo. Pegándole patadas a una botella de plástico como si tuviesen cinco años. Con su actitud de pasotismo e inocencia. Supongo que eso fue la gota que colmó el vaso.
Sentí como la rabia me recorría el cuerpo, nublándome la vista, obcecándome en mis objetivos. Ultra-violencia. Una nueva naranja mecánica. Cogí un ladrillo de una obra cercana. Al primero de ellos le hundí la sien derecha de un golpe. Fue curioso comprobar como su cabeza y el ladrillo se quebraron al unísono con el impacto. Ambas cosas la misma fragilidad. Para cuando el segundo se quiso girar ya le había clavado el ladrillo roto en el cuello. Saqué el paquete de tabaco y encendí un cigarrillo. La nicotina me relajó el pulso. Mientras esperaba a la policía les vi como se atragantaban con su propia sangre. Vi como reducían el ritmo y fuerza de su respiración. Vi como morían.
Mientras esperaba a la policía fumaba un cigarrillo y pensaba en que nunca había soportado a la gente que no es capaz de afrontar las consecuencias de sus actos...

Saludos