El tipo se pasaba el día entero mirando por la ventana: desde el amanecer hasta el anochecer. Las cálidas noches de verano, incluso más tiempo.
Al principio pensé que solo era casualidad: las veces que yo me asomaba a la ventana, bien porque escuchaba algún ruido o simplemente algo me llamaba la atención, o que salía al balcón para tender ropa o regar las plantas lo podía ver en el bloque de enfrente, sentado en una silla de mimbre con unos cojines floreados con el color perdido por los años y el sol. Siempre en la misma ventana, siempre sentado en la misma dirección.
Sin embargo, a fuerza de comprobarlo, me di cuenta de que simplemente estaba allí todo el tiempo, mirando por la ventana sin más. Cada rato cambiaba de posición, parecía acomodarse y continuaba con su labor de vigilancia sin sentido.
Durante días me pasé horas observándole, intentando descifrar algún comportamiento extraño más allá del mundano hecho de sentarse en una silla junto a la ventana. Reproduje sus horarios para que no se me escapase en ningún momento. Como los policías de las películas que hacen del coche su casa durante una vigilancia, la habitación desde la que mejor podía observarle se convirtió en el único sitio en el que pasaba mi tiempo, siempre atento a cualquier signo delator.
Casi se convirtió en un quebradero de cabeza descubrir qué hacía siempre allí. Me montaba películas e historias, algunas realistas y algunas descabelladas: algún tipo de desorden mental, una espera por la persona amada (como en aquella canción de Maná), un miedo irracional a algo o alguien...
En absoluto estaba preparado para la explicación que él mismo me contó.
Un día decidí acercarme a su casa para resolver el enigma. Comprendí que era ridículo esperar a que algo pasase, era yo el que tenía que cambiar las cosas.
Crucé la calle y subí al piso que había contado desde mi casa. Cuando toqué a la puerta lo hice con cierto temor de lo que podría encontrarme: qué historia triste o loca me esperaba al cruzar ese umbral.
Para mi sorpresa, el hombre que abrió la puerta, el mismo al que llevaba días observando, lo hizo con una cortesía exquisita y con un aspecto perfectamente normal. Obviamente no me conocía, por lo que me dispuse a contarle la excusa que llevaba preparada, en parte verdad en parte ficción: que por casualidad le había visto varios días (no le dije cuantos días) sentado en el mismo sitio y que, ante la posibilidad de que necesitase asistencia médica, me había acercado para ver si todo iba bien.
-¡Oh, no, no, no!- dijo riéndose -Es usted muy amable, pero no tenía por qué preocuparse. Sígame y le explicaré.
Entré con él a su casa y me condujo hasta la ventana en la que le veía siempre sentado. Desde allí también se podía ver mi casa y la ventana desde la que le observaba, pero la silla estaba encarada en otra dirección.
-Mire en ese bloque- señalaba con su dedo un edificio al otro lado de la carretera, varios portales calle abajo -Ahora fíjese en el tercer piso, la ventana que hace esquina. ¿Ve a ese hombre sentado mirando hacia la calle? Pues no se lo va a creer pero ¡se pasa el día ahí sentado! ¡Todo el día! ¿No le parece extraño? Llevo un tiempo observándolo y todavía no he averiguado por qué lo hace, pero con el tiempo lo averiguaré.
Mi cara debía reflejar exactamente lo que sentía: una mezcla entre asombro y miedo por su evidente locura. No por su locura, sino por lo cerca que había estado de ser también la mía. El tipo, tan enfrascado como estaba contándome los horarios de su observado, no pareció percatarse de la extrañeza en mi rostro.
No recuerdo la excusa que balbuceé para salir de allí pitando, pero antes de que pudiera darse cuenta yo bajaba las escaleras con la esperanza de olvidar para siempre aquella extraña cadena de la que casi me convierto en un eslabón.
Saludos
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viernes, 7 de diciembre de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
Oración 7
Joder, otra vez aquí sentado, sin nada que decir, pero con ganas de teclear.
Empezar con una palabra malsonante buscando el mismo efecto que esos carteles que ponen en mayúsculas SEXO para después venderte cualquier otra cosa.
¿Hay que esforzarse tanto para hacer algo que todos disfrutamos?
Dobles sentidos sexuales sin intención.
Se atribuye a Albert Einstein la frase Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados. Con ella siempre supero el límite de la locura.
Fue una de las conversaciones más intensas que he tenido en mucho tiempo. Ahora no puedo evitar pensar si servirá para algo. Para algo más de lo que le haya servido a ella, quiero decir.
Muchas referencias durante todos estos años a distintas ellas. Me pregunto si alguna lo sabrá. O si lo habrán leído siquiera.
En ocasiones más triste de lo que dejo ver, siempre más optimista de lo que pienso.
Cuando el mundo se desmorone a tu alrededor sólo te queda dar un paso con la misma fe que Indiana Jones en la tercera prueba del final de La última cruzada.
Los odio. A casi todos. Y únicamente los escucho para tener más razones para criticarlos.
Mucho rato sin escribir. La concentración dispersa. Mejor acabar aquí.
Saludos
Empezar con una palabra malsonante buscando el mismo efecto que esos carteles que ponen en mayúsculas SEXO para después venderte cualquier otra cosa.
¿Hay que esforzarse tanto para hacer algo que todos disfrutamos?
Dobles sentidos sexuales sin intención.
Se atribuye a Albert Einstein la frase Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados. Con ella siempre supero el límite de la locura.
Fue una de las conversaciones más intensas que he tenido en mucho tiempo. Ahora no puedo evitar pensar si servirá para algo. Para algo más de lo que le haya servido a ella, quiero decir.
Muchas referencias durante todos estos años a distintas ellas. Me pregunto si alguna lo sabrá. O si lo habrán leído siquiera.
En ocasiones más triste de lo que dejo ver, siempre más optimista de lo que pienso.
Cuando el mundo se desmorone a tu alrededor sólo te queda dar un paso con la misma fe que Indiana Jones en la tercera prueba del final de La última cruzada.
Los odio. A casi todos. Y únicamente los escucho para tener más razones para criticarlos.
Mucho rato sin escribir. La concentración dispersa. Mejor acabar aquí.
Saludos
Referencias:
Albert Einstein,
concentracion,
ella,
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Indiana Jones,
locura,
oracion
miércoles, 26 de octubre de 2011
LXIX
-"La mayoría del tiempo no pasaba nada... Como en una película francesa" Las vidas posibles de Mr. Nobody
-"I came to this world with nothing and I leave with nothing but love, everything else is just borrowed" The Streets - Everything is borrowed
-"Tardé tanto en comprender que no siempre existe un por qué y ahora me río" Sicario & Hazhe - Cemento y cristal con Antón Martín, Jefe de la M, Gordo Master, Seco, Tiro Fijo y Benex
-"La locura en patineta"
Saludos
-"I came to this world with nothing and I leave with nothing but love, everything else is just borrowed" The Streets - Everything is borrowed
-"Tardé tanto en comprender que no siempre existe un por qué y ahora me río" Sicario & Hazhe - Cemento y cristal con Antón Martín, Jefe de la M, Gordo Master, Seco, Tiro Fijo y Benex
-"La locura en patineta"
Saludos
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canciones,
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Everything is borrowed,
Hazhe,
Las vidas posibles de Mr. Nobody,
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