Escribes demasiado poco me dijeron. Necesitamos que nos ilumines más a menudo creí entender, y la presión pudo conmigo.
No defraudo a nadie si escribo poco, ni creo que nadie necesite de mis palabras como luz guía, son sólo cosas que me digo para obligarme. Mis lectores no me esperan impacientes...
Qué pretencioso eso de mis lectores.
Recuerdo esa noche que esbocé, no se qué relato, escribiendo ideas en las notas del iPod un buen rato después de haber apagado la luz. La oscuridad a mi alrededor parecía actuar como catalizador, lo que se veía plasmado en la luminosidad de la pequeña pantalla.
O todas esas veces que he cogido un bloc de notas y un lapicero de punta fina y he comenzado a escribir, con una letra horrible y apresurada como si eso fuese cosa de verdaderos escritores, en el autobús, la biblioteca, en clase, o incluso en esos escalones del césped de la facultad mientras fumaba. Y alguna gente mirándome con cara ¿Qué carajo está haciendo ese tío?.
Casi siempre frente a la pantalla y el teclado del ordenador.
Tengo pendiente probar la pluma y el bote de tinta que me regaló por mi cumpleaños. "Con esto escribía yo de chico" me dijo. Mientras, yo me imaginaba emborronando folios y manchándome los brazos de una tinta seguramente bastante difícil de limpiar. Pero lo tengo pendiente. Se lo debo.
Por lo demás: constancia, ganas y música de fondo. No necesariamente por ese orden.
Saludos
Mostrando entradas con la etiqueta teclado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teclado. Mostrar todas las entradas
domingo, 6 de mayo de 2012
domingo, 26 de febrero de 2012
Un mes mas tarde...
... le quité las telarañas al teclado para descubrir, ¡oh, infausto destino!, que una de las teclas no funcionaba. ¿Cómo escribir con semejante contratiempo?
Iba a necesitar de todo mi ingenio y de mis capacidades literarias al completo para poder compartir mis ideas sin necesidad de una letra del alfabeto. Si mi ingenio me fallaba (lo que era posible) y mis capacidades literarias se quedaban cortas (lo que era posible) iba a tener que divagar.
Tenía claro que no iba a recurrir a trucos ni recursos fáciles como sustituir palabras imposibles de teclear por sinónimos desconocidos encontrados en el diccionario. Iba a tener que enfrentarme a este giro de los acontecimientos por mi cuenta y riesgo, sin ayudas externas.
Sin olvidar que en unos minutos comenzaba un partido de basket que quería ver, así que tampoco me dejaba a mi mismo demasiado tiempo que perder pensando en circunloquios para sustituir esas palabras con la letra maldita.
En realidad lo único que tenía claro es que el tema que iba a tratar era precisamente el que estáis leyendo y que me traía por la calle de la amargura: cómo afecta esta limitación a un proyecto de escritor ya de por si limitado.
Sin embargo, y apenas sin darme cuenta, fui consciente de que había sido capaz de contar mi problema, si bien no de forma extensa, al menos de forma compacta, un adjetivo que en este caso no parece demasiado positivo pero que, personalmente, me conforta.
Y así fue como superé el bache: escribiendo sobre el bache sin caer en el bache.
Suficiente
Un texto esquivando el uso de la uve doble, puedo estar orgulloso.
Saludos
Iba a necesitar de todo mi ingenio y de mis capacidades literarias al completo para poder compartir mis ideas sin necesidad de una letra del alfabeto. Si mi ingenio me fallaba (lo que era posible) y mis capacidades literarias se quedaban cortas (lo que era posible) iba a tener que divagar.
Tenía claro que no iba a recurrir a trucos ni recursos fáciles como sustituir palabras imposibles de teclear por sinónimos desconocidos encontrados en el diccionario. Iba a tener que enfrentarme a este giro de los acontecimientos por mi cuenta y riesgo, sin ayudas externas.
Sin olvidar que en unos minutos comenzaba un partido de basket que quería ver, así que tampoco me dejaba a mi mismo demasiado tiempo que perder pensando en circunloquios para sustituir esas palabras con la letra maldita.
En realidad lo único que tenía claro es que el tema que iba a tratar era precisamente el que estáis leyendo y que me traía por la calle de la amargura: cómo afecta esta limitación a un proyecto de escritor ya de por si limitado.
Sin embargo, y apenas sin darme cuenta, fui consciente de que había sido capaz de contar mi problema, si bien no de forma extensa, al menos de forma compacta, un adjetivo que en este caso no parece demasiado positivo pero que, personalmente, me conforta.
Y así fue como superé el bache: escribiendo sobre el bache sin caer en el bache.
Suficiente
Un texto esquivando el uso de la uve doble, puedo estar orgulloso.
Saludos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)