-"Si no estáis tan cabreados como para boxear no estáis cabreados" Aquellos maravillosos 70
-"Sigo siendo el mismo tipo de persona que hace música seria y se toma la vida a broma" SFDK - La exaltación del yo
-"If I were to die murdered in cold blood tomorrow would you feel sorrow or show love or would it matter?" Eminem - When The Music Stops feat. D12
-22 años
Saludos
viernes, 12 de septiembre de 2008
XXIII
Referencias:
70,
aquellos,
boxear,
cabreo,
D12,
Eminem,
exaltacion,
maravillosos,
SFDK,
yo
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Oración 2
Sólo viviendo se puede escribir. Escribir como forma y fuente de vida.
Alabanzas que suenan a reprimenda y, que desde la amistad, lo son.
Planes de futuro basados en deseos.
El crecimiento de la barba como muestra del paso del tiempo.
La música vuelve siempre para salvarme el día. Nunca esperes que eso lo haga la televisión.
Ya no se sustituye, se actualiza.
Tiempos de meditación, tiempos con la mente en blanco.
Hay cosas que no necesitas, que nunca has necesitado, solamente que no te habías dado cuenta. Como los ruedines de la bicicleta.
Sin pena ni gloria ¿es bueno o malo?
Cada persona tiene sus propios clásicos.
Dame un abrazo ¿Te pido demasiado? Hay quien los regala.
Parece lo mismo pero es diferente.
Mirando al teclado esperando la inspiración.
A veces esperas cosas de la gente que nunca ocurren, pero no por ello dejas de esperarlas.
Encuentras una moneda o un billete en el suelo. Cuando vuelvas a pasar por el mismo sitio, mirarás esperando encontrar más.
No se tiene la misma ilusión cuando se acercan los cumpleaños que cuando éramos niños.
Una capa de pesimismo parece recubrir lo que escribo. No es para tanto.
Con ganas de terminar sin haber empezado.
El cabrón del tiempo parece ralentizarse cuando no nos conviene.
Oración: mi personal confesión y penitencia. Nada religioso.
Así sea.
Saludos
Alabanzas que suenan a reprimenda y, que desde la amistad, lo son.
Planes de futuro basados en deseos.
El crecimiento de la barba como muestra del paso del tiempo.
La música vuelve siempre para salvarme el día. Nunca esperes que eso lo haga la televisión.
Ya no se sustituye, se actualiza.
Tiempos de meditación, tiempos con la mente en blanco.
Hay cosas que no necesitas, que nunca has necesitado, solamente que no te habías dado cuenta. Como los ruedines de la bicicleta.
Sin pena ni gloria ¿es bueno o malo?
Cada persona tiene sus propios clásicos.
Dame un abrazo ¿Te pido demasiado? Hay quien los regala.
Parece lo mismo pero es diferente.
Mirando al teclado esperando la inspiración.
A veces esperas cosas de la gente que nunca ocurren, pero no por ello dejas de esperarlas.
Encuentras una moneda o un billete en el suelo. Cuando vuelvas a pasar por el mismo sitio, mirarás esperando encontrar más.
No se tiene la misma ilusión cuando se acercan los cumpleaños que cuando éramos niños.
Una capa de pesimismo parece recubrir lo que escribo. No es para tanto.
Con ganas de terminar sin haber empezado.
El cabrón del tiempo parece ralentizarse cuando no nos conviene.
Oración: mi personal confesión y penitencia. Nada religioso.
Así sea.
Saludos
Referencias:
abrazo,
alabanza,
amistad,
confesion,
escribir,
oracion,
penitencia,
reprimenda
viernes, 5 de septiembre de 2008
Recordando: Charni, cani, kinki, kie...
Con este post pretendo abrir una nueva sección en este blog. En ella recuperaré artículos de mi anterior blog con dos finalidades: refrescar la memoria de los que ya los leyeron y descubrirles mis orígenes literarios a los que no lo hicieron. Prometo no abusar de posts antiguos y usarlos sólo en etapas de ajetreo (actualmente estoy en época de exámenes) o de sequía de inspiración.
Muchos nombres para definir a un mismo grupo de gente. Aquí en Málaga usamos una palabra autóctona para llamarlos: merdellones. Por lo visto, esta palabra viene de la época en que Napoleón extendía su imperio por toda Europa. Para referirse a la población andaluza, sus soldados (gabachos de mierda, como diría Reverte) usaban el término "merde gent" (supongo que se escribe así) al que creo que no hace falta que le haga la traducción. Este termino ha derivado hasta nuestros días, convirtiéndose en imprescindible si te haces llamar malagueño.
Los merdellones son fácilmente reconocibles a simple vista por su aspecto exterior. Su indumentaria básica consiste en: tenis (con preferencia por la marca Nike) calcetines (blancos, por supuesto), chándal (preferiblemente también marca Nike, a ser posible de la linea Cortez), camiseta sin mangas (generalmente de esas blancas de tirantes que el resto de los mortales usamos como camiseta interior) y gorra o, en su defecto, visera. En verano esta indumentaria cambia sustituyéndose los tenis por chanclas y los pantalones del chándal por unas bermudas. Como principales complementos llevan cualquier cosa que esté hecha de oro, véase anillos, sellos, pendientes (en forma de pluma) y collares (con algún tipo de cruz o cristo colgando, o incluso con el escudo del Málaga C.F.). Su modo de desplazamiento más frecuente es en moto (con sus correspondientes pegatinas de motivos tribales en los laterales), la cual mantienen en un considerable buen estado (teniendo en cuenta el ajetreo al que la mantienen diariamente) a base de robar piezas de motos ajenas (tienen una habilidad pasmosa para desguazar motos en cuestión de minutos en mitad de la calle, valiéndose para ello de un destornillador y llave inglesa). Con el tiempo cambian la moto por un coche de segunda mano tipo Opel Kadett, el cual tunean hasta rozar lo esperpéntico (añadiendo los insustituibles motivos tribales, por supuesto)
Su principal ocupación (a parte de robar piezas de motos) es ir a gimnasios a entrenar en artes marciales como el full- contact o el kick-boxing. Lo que sucede con esto es que les entran unas ganas bárbaras de poner en práctica lo aprendido, formándose unas peleas antológicas cada cierto tiempo (algunas zonas de la feria de Málaga son territorio comanche).
Van siempre en grupos numerosos (aún más sin los acompañan sus respectivas parejas a las que por regla general dejan embarazadas antes de los 20)
Y eso es otra, sus parejas. Nunca el refrán Dios los cría y ellos se juntan cobró tanto significado. Son tal para cual, con su mismo gusto desaforado por los oros (unido esta vez a su gusto por los corales), sus gustos parecidos en el vestir (cambiando los pantalones del chándal por esos pantalones que quedan apretadísimos y que dejan ver más tanga del que tapan) y esa forma de expresarse a voces que les proporciona más cobertura con la voz que la que puede alcanzar cualquier móvil del mercado.
Pero como dice una frase hecha de todo tiene que haber en la viña del Señor. Por eso, y para desgracia de muchos, yo también existo.
La entrada original data del 15 de Octubre de 2005 y ha acumulado hasta la fecha 219 comentarios.
Saludos
Muchos nombres para definir a un mismo grupo de gente. Aquí en Málaga usamos una palabra autóctona para llamarlos: merdellones. Por lo visto, esta palabra viene de la época en que Napoleón extendía su imperio por toda Europa. Para referirse a la población andaluza, sus soldados (gabachos de mierda, como diría Reverte) usaban el término "merde gent" (supongo que se escribe así) al que creo que no hace falta que le haga la traducción. Este termino ha derivado hasta nuestros días, convirtiéndose en imprescindible si te haces llamar malagueño.
Los merdellones son fácilmente reconocibles a simple vista por su aspecto exterior. Su indumentaria básica consiste en: tenis (con preferencia por la marca Nike) calcetines (blancos, por supuesto), chándal (preferiblemente también marca Nike, a ser posible de la linea Cortez), camiseta sin mangas (generalmente de esas blancas de tirantes que el resto de los mortales usamos como camiseta interior) y gorra o, en su defecto, visera. En verano esta indumentaria cambia sustituyéndose los tenis por chanclas y los pantalones del chándal por unas bermudas. Como principales complementos llevan cualquier cosa que esté hecha de oro, véase anillos, sellos, pendientes (en forma de pluma) y collares (con algún tipo de cruz o cristo colgando, o incluso con el escudo del Málaga C.F.). Su modo de desplazamiento más frecuente es en moto (con sus correspondientes pegatinas de motivos tribales en los laterales), la cual mantienen en un considerable buen estado (teniendo en cuenta el ajetreo al que la mantienen diariamente) a base de robar piezas de motos ajenas (tienen una habilidad pasmosa para desguazar motos en cuestión de minutos en mitad de la calle, valiéndose para ello de un destornillador y llave inglesa). Con el tiempo cambian la moto por un coche de segunda mano tipo Opel Kadett, el cual tunean hasta rozar lo esperpéntico (añadiendo los insustituibles motivos tribales, por supuesto)
Su principal ocupación (a parte de robar piezas de motos) es ir a gimnasios a entrenar en artes marciales como el full- contact o el kick-boxing. Lo que sucede con esto es que les entran unas ganas bárbaras de poner en práctica lo aprendido, formándose unas peleas antológicas cada cierto tiempo (algunas zonas de la feria de Málaga son territorio comanche).
Van siempre en grupos numerosos (aún más sin los acompañan sus respectivas parejas a las que por regla general dejan embarazadas antes de los 20)
Y eso es otra, sus parejas. Nunca el refrán Dios los cría y ellos se juntan cobró tanto significado. Son tal para cual, con su mismo gusto desaforado por los oros (unido esta vez a su gusto por los corales), sus gustos parecidos en el vestir (cambiando los pantalones del chándal por esos pantalones que quedan apretadísimos y que dejan ver más tanga del que tapan) y esa forma de expresarse a voces que les proporciona más cobertura con la voz que la que puede alcanzar cualquier móvil del mercado.
Pero como dice una frase hecha de todo tiene que haber en la viña del Señor. Por eso, y para desgracia de muchos, yo también existo.
La entrada original data del 15 de Octubre de 2005 y ha acumulado hasta la fecha 219 comentarios.
Saludos
domingo, 31 de agosto de 2008
La realidad supera la ficción
Supongo que la mayoría de vosotros habrá leído este relato que publiqué hace 18 días.
Mi sorpresa, entremezclada con un cierto grado de preocupación, fue importante cuando ayer día 30 de agosto, 17 días después de la publicación de ese relato algo asombrosamente similar (aunque, afortunadamente, de una magnitud inferior) sucedió en Málaga.
No creo necesario enlazar ningún artículo de periódico o reportaje de televisión porque es fácilmente localizable en todos los medios, pero el caso es que un desquiciado irrumpió por plena calle Larios, arteria principal del centro histórico peatonal, con su coche atropellando a toda persona que no fuese capaz de reaccionar para esquivarlo.
En mi relato yo añadí la dosis de dramatismo y casquería propias en mí con varios muertos y el posterior linchamiento. Afortunadamente (lo repito porque no sé a que achacarlo si no a la fortuna) en el caso real sólo se contabilizaron heridos y se intervino para evitar el linchamiento.
El origen del relato fue una conversación con un viejo amigo, compañero del colegio, y una amiga suya. Recuerdo que terminé el tema diciendo: "Si eso puede pasar en algún lado es aquí en Málaga"
Saludos
Mi sorpresa, entremezclada con un cierto grado de preocupación, fue importante cuando ayer día 30 de agosto, 17 días después de la publicación de ese relato algo asombrosamente similar (aunque, afortunadamente, de una magnitud inferior) sucedió en Málaga.
No creo necesario enlazar ningún artículo de periódico o reportaje de televisión porque es fácilmente localizable en todos los medios, pero el caso es que un desquiciado irrumpió por plena calle Larios, arteria principal del centro histórico peatonal, con su coche atropellando a toda persona que no fuese capaz de reaccionar para esquivarlo.
En mi relato yo añadí la dosis de dramatismo y casquería propias en mí con varios muertos y el posterior linchamiento. Afortunadamente (lo repito porque no sé a que achacarlo si no a la fortuna) en el caso real sólo se contabilizaron heridos y se intervino para evitar el linchamiento.
El origen del relato fue una conversación con un viejo amigo, compañero del colegio, y una amiga suya. Recuerdo que terminé el tema diciendo: "Si eso puede pasar en algún lado es aquí en Málaga"
Saludos
miércoles, 27 de agosto de 2008
XXII
-"Tu no eres gafe. Si siempre te pasan cosas malas es porque eres gilipollas" Aquellos maravillosos 70
-"La noche es más oscura justo antes del amanecer" El caballero oscuro
-"...con Dios mantuve un pacto demasiado triste: él jamás habla conmigo y yo no digo que él no existe" Nach - Nada ni nadie
-"Swallow my words, taste my thoughts and if it's too nasty spit it back at me" Lil' Wayne - 3 Peat
Saludos
-"La noche es más oscura justo antes del amanecer" El caballero oscuro
-"...con Dios mantuve un pacto demasiado triste: él jamás habla conmigo y yo no digo que él no existe" Nach - Nada ni nadie
-"Swallow my words, taste my thoughts and if it's too nasty spit it back at me" Lil' Wayne - 3 Peat
Saludos
sábado, 16 de agosto de 2008
XXI
-"La culpa la tiene nuestra sociedad. Los jóvenes, enloquecidos por sugestivos programas de televisión y publicaciones lascivas, se han dedicado, al parecer, a asociarse con ciertas adolescentes más bien convencionales que se niegan a participar en sus imaginativos programas sexuales. Sus deseos físicos insatisfechos han de buscar, en consecuencia, una sublimación en la comida" John Kennedy Toole - La conjura de los necios
-"Ikapedia"
-"Es demasiado complejo"
-"Y lo asumo"
Saludos
-"Ikapedia"
-"Es demasiado complejo"
-"Y lo asumo"
Saludos
miércoles, 13 de agosto de 2008
La última copa (Relato)
Era una noche de sábado de botellón como tantas otras. A Málaga nunca llegó la prohibición de beber en la calle extendida por la gran mayoría de provincias y ciudades españolas, simplemente se había trasladado desde la histórica Plaza de la Merced hasta el Paseo de los Curas, una calle que transcurre en paralelo al Paseo del Parque y junto al puerto. Mucha gente se indignó al saber que jueves y sábados la policía se encargaría de cortar la circulación de esa calle para que la gente joven "beba, se emborrache y se drogue" como se pudo escuchar por aquella época en más de una conversación, pero no se trató más que de la solución menos molesta: el botellón quedaba cerca del Centro (única zona de marcha en Málaga capital) y no había vecinos a los que molestar (al contrario de lo que ocurría en la ubicación anterior)
Eran en torno a la una de la madrugada. A esa hora debía haber de manera aproximada entre 3500 y 5000 personas bebiendo y riendo en sus respectivos grupos de amigos. Fueron pocos los que se dieron cuenta de lo que iba a pasar, unos pocos de los que acababan la acumulación de gente, los más cercanos al punto en el que el Paseo de los Curas se convierte en la Avenida de Cánovas del Castillo.
Un coche con las luces apagadas se dirigía a una velocidad indeterminada hacia la gente. Algunos avisaron a voces de lo que se avecinaba; otros intentaron saltar la valla que protegía el parque de indeseables; otros se limitaron a cambiar de carril; aunque la mayoría, cegados por el miedo, comenzaron a empujar al gentío que todavía no había tomado consciencia del peligro.
Intentar mover a una masa de miles de personas a base de empujones no es fácil. No era el típico movimiento concéntrico de huida de una pelea en el que todos huyen de un punto central, esto era gente empujando a muchísima más gente sin razón aparente.
Para cuando los que estaban siendo empujados se percataron de lo que ocurría, el coche comenzó a arrollar personas: salían despedidos al chocar contra el paragolpes, o bien volaban por encima del coche después de golpear contra la luna delantera, o simplemente alguna parte de su cuerpo quedaba aplastada bajo las ruedas.
El coche sólo pudo andar unos diez metros atropellando gente: esa distancia había bastado para que las ruedas quedasen bloqueadas por cuerpos humanos.
Los miles de personas que habían sido testigos de lo ocurrido y que estaban indemnes se convirtieron en turba: una maraña de gente enfurecido se arrojó sobre el coche arrancando al conductor de su asiento. En el otro extremo del gentío la policía que vigilaba el botellón intentaba abrirse paso para alcanzar el vehículo. Mientras la gente descargaba su ira sobre el conductor con lo que podía: puños, piernas, tacones, botellas rotas, piedras, cubos de basura. Para cuando la policía consiguió dispersar a la gente, lo que había sido una persona se había convertido en un coágulo irreconocible de ropa empapado en sangre.
Su identidad pudo aclararse posteriormente por el carné de conducir que se encontró en la guantera aunque nunca pudo saberse que le había llevado a hacer lo que hizo. Los afectados sumaban cincuenta muertos y más de cien heridos. El ayuntamiento declaró una semana de luto oficial durante la cual se prohibió el botellón de manera indefinida. Esta medida fue tomada por el resto de ciudades que aún lo mantenían.
Saludos
Eran en torno a la una de la madrugada. A esa hora debía haber de manera aproximada entre 3500 y 5000 personas bebiendo y riendo en sus respectivos grupos de amigos. Fueron pocos los que se dieron cuenta de lo que iba a pasar, unos pocos de los que acababan la acumulación de gente, los más cercanos al punto en el que el Paseo de los Curas se convierte en la Avenida de Cánovas del Castillo.
Un coche con las luces apagadas se dirigía a una velocidad indeterminada hacia la gente. Algunos avisaron a voces de lo que se avecinaba; otros intentaron saltar la valla que protegía el parque de indeseables; otros se limitaron a cambiar de carril; aunque la mayoría, cegados por el miedo, comenzaron a empujar al gentío que todavía no había tomado consciencia del peligro.
Intentar mover a una masa de miles de personas a base de empujones no es fácil. No era el típico movimiento concéntrico de huida de una pelea en el que todos huyen de un punto central, esto era gente empujando a muchísima más gente sin razón aparente.
Para cuando los que estaban siendo empujados se percataron de lo que ocurría, el coche comenzó a arrollar personas: salían despedidos al chocar contra el paragolpes, o bien volaban por encima del coche después de golpear contra la luna delantera, o simplemente alguna parte de su cuerpo quedaba aplastada bajo las ruedas.
El coche sólo pudo andar unos diez metros atropellando gente: esa distancia había bastado para que las ruedas quedasen bloqueadas por cuerpos humanos.
Los miles de personas que habían sido testigos de lo ocurrido y que estaban indemnes se convirtieron en turba: una maraña de gente enfurecido se arrojó sobre el coche arrancando al conductor de su asiento. En el otro extremo del gentío la policía que vigilaba el botellón intentaba abrirse paso para alcanzar el vehículo. Mientras la gente descargaba su ira sobre el conductor con lo que podía: puños, piernas, tacones, botellas rotas, piedras, cubos de basura. Para cuando la policía consiguió dispersar a la gente, lo que había sido una persona se había convertido en un coágulo irreconocible de ropa empapado en sangre.
Su identidad pudo aclararse posteriormente por el carné de conducir que se encontró en la guantera aunque nunca pudo saberse que le había llevado a hacer lo que hizo. Los afectados sumaban cincuenta muertos y más de cien heridos. El ayuntamiento declaró una semana de luto oficial durante la cual se prohibió el botellón de manera indefinida. Esta medida fue tomada por el resto de ciudades que aún lo mantenían.
Saludos
viernes, 8 de agosto de 2008
XX
-"Todo lo que tiene de chico lo tiene de corazón"
-Si no te estaba dando el sol.
-"Ivan, ¿tú sabes donde está mi coche?"
-"Hazme una con la bombona"
Saludos
-Si no te estaba dando el sol.
-"Ivan, ¿tú sabes donde está mi coche?"
-"Hazme una con la bombona"
Saludos
miércoles, 6 de agosto de 2008
XIX
-"Por separado las mujeres y la bebida pueden ser muy divertidas pero cuando las juntas te conviertes en un gilipollas" Aquellos maravillosos 70
-"Te conozco metido en un saco"
-"And I swear to everything, when I leave this earth it's gon' be on both feet, never knees in the dirt. And you can try me fuck, but when I squeeze it hurt. We'll lose two lives, yours and mine" Lil' Wayne - Mr. Carter feat. Jay Z
-"Está bien conseguir que tu pais te admire pero es mucho mejor lograr que el mundo admire tu pais" Pau Gasol en el nuevo anuncio de Nike
Saludos
-"Te conozco metido en un saco"
-"And I swear to everything, when I leave this earth it's gon' be on both feet, never knees in the dirt. And you can try me fuck, but when I squeeze it hurt. We'll lose two lives, yours and mine" Lil' Wayne - Mr. Carter feat. Jay Z
-"Está bien conseguir que tu pais te admire pero es mucho mejor lograr que el mundo admire tu pais" Pau Gasol en el nuevo anuncio de Nike
Saludos
Referencias:
70,
anuncio,
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canciones,
Carter,
Gasol,
Jay Z,
Lil' Wayne,
maravillosos,
Nike,
saco
domingo, 3 de agosto de 2008
Oasis
Un viento cálido golpea mi cara. Noto como pequeñas partículas de arena ametrallan cada poro de mi piel. El nacimiento de un nuevo día ante mis ojos. Amanece sobre el mar y yo lo observo desde una duna en la playa.
Camino por la orilla mientras suaves olas mojan mis pies con una agradable sensación de frescor. Busco con la mirada piedras redondeadas por la acción erosionadora del agua, las recojo y las lanzo hacia el mar con fuerza. Me gusta ver como salpican agua cuando entran en contacto con ella. Nunca aprendí a hacer ranitas con las piedras, ya sabéis, lanzarlas en un ángulo muy pequeño con respecto a la horizontal para que hagan saltos con la superficie del mar.
Un niño hace un castillo de arena con un foso rodeándolo. Se acerca a la orilla con su cubito para llenar de agua el foso que rodea su castillo. Yo hacía castillos. Me gustaba jugar con la arena, embadurnarme con ella, acabar rebozado para lanzarme al agua y quitarmela de encima. Una sensación de limpieza instantánea. Conforme me hago mayor soporto menos la arena en mi cuerpo. Ahora la aparto escrupulosamente cuando cae sobre mi toalla.
Un grupo de chavales juegan a lanzarse arena mojada. Eran batallas interminables, con aliados que se traicionaban, con falsas treguas, con heridos que corrían a lavarse arena de los ojos, con daños colaterales en personas mayoras que se veían salpicadas por alguna ráfaga extraviada. Ahí acababan, con una sonrisa en la boca de todos y cada uno de los contendientes.
Una familia empieza a organizar su día de playa: sombrillas, sillas, neveras portátiles, cartas, cervezas, platos de plástico, la típica navaja albaceteña con el mango de madera, tortillas de patatas, chorizo y jamón. Hoy día están de moda las mini carpas de plástico; fortines de playa para tomar en propiedad algunos metros cuadrados de arena.
Abandono la playa cuando empieza a abarrotarse. Todo es una marabunta de gente buscando desesperadamente un sitio donde estirar su toalla, llenando a pulmón colchones de plastico para introducirse mar adentro en un vano intento de relajación, gorras de publicidad llevadas con orgullo y esos pequeños conos para tirar las colillas.
Los paraisos cierran cuando llega gente.
Saludos
Camino por la orilla mientras suaves olas mojan mis pies con una agradable sensación de frescor. Busco con la mirada piedras redondeadas por la acción erosionadora del agua, las recojo y las lanzo hacia el mar con fuerza. Me gusta ver como salpican agua cuando entran en contacto con ella. Nunca aprendí a hacer ranitas con las piedras, ya sabéis, lanzarlas en un ángulo muy pequeño con respecto a la horizontal para que hagan saltos con la superficie del mar.
Un niño hace un castillo de arena con un foso rodeándolo. Se acerca a la orilla con su cubito para llenar de agua el foso que rodea su castillo. Yo hacía castillos. Me gustaba jugar con la arena, embadurnarme con ella, acabar rebozado para lanzarme al agua y quitarmela de encima. Una sensación de limpieza instantánea. Conforme me hago mayor soporto menos la arena en mi cuerpo. Ahora la aparto escrupulosamente cuando cae sobre mi toalla.
Un grupo de chavales juegan a lanzarse arena mojada. Eran batallas interminables, con aliados que se traicionaban, con falsas treguas, con heridos que corrían a lavarse arena de los ojos, con daños colaterales en personas mayoras que se veían salpicadas por alguna ráfaga extraviada. Ahí acababan, con una sonrisa en la boca de todos y cada uno de los contendientes.
Una familia empieza a organizar su día de playa: sombrillas, sillas, neveras portátiles, cartas, cervezas, platos de plástico, la típica navaja albaceteña con el mango de madera, tortillas de patatas, chorizo y jamón. Hoy día están de moda las mini carpas de plástico; fortines de playa para tomar en propiedad algunos metros cuadrados de arena.
Abandono la playa cuando empieza a abarrotarse. Todo es una marabunta de gente buscando desesperadamente un sitio donde estirar su toalla, llenando a pulmón colchones de plastico para introducirse mar adentro en un vano intento de relajación, gorras de publicidad llevadas con orgullo y esos pequeños conos para tirar las colillas.
Los paraisos cierran cuando llega gente.
Saludos
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