Nada que decir, pero una sensación de necesidad de escribir.
Aunque en realidad sí hay cosas que decir; tantas cosas pendientes por decir, pero no aquí, no ahora. Ni el sitio adecuado ni la audiencia concreta. Algo que sí gritaría en la cima de un monte, literalmente, a los cuatro vientos. Lo mismo que susurraría cadenciosamente a unos oídos ávidos por escuchar.
Ningún plan, ninguna estrategia. Las palabras son un regalo que tengo que aprovechar y disfrutar.
Y, a todo volumen, una banda sonora ridículamente adecuada. Unas palabras que ya cité, un momento que se repitió.
No diré nada más. Los silencios hablan por sí mismos.
Saludos
sábado, 11 de enero de 2014
martes, 7 de enero de 2014
Reflexiones de un tío solitario (Relato)
17. Yo estaba al otro lado de la calle y pude contarlos perfectamente: 17 besos, contando por beso cada vez que separaban sus labios. Uno tras otro hasta llegar a 17, y sin motivo alguno: no se encontraban, no se despedían; simplemente se pararon en mitad de la calle a besarse, sin preocuparse de a quién podían molestar o estorbar.
Y no lo digo porque a mí me molestase, aunque cualquiera aceptaría que tengo razones para ello. Uno está sólo y no tiene porqué soportar ostentaciones de ese tipo, hay otros sitios dónde podrían hacerlo. ¿Qué pasaría si yo fuese caminando por esa acera cargado con bolsas de la compra? Tendría que esquivarlos simplemente porque, al demostrarse su supuesto amor, no piensan para nada en los demás. El egoísmo de la gente no deja de sorprenderme.
Uno ve estás cosas y se va a casa indignado: ese derroche de felicidad, prácticamente un teatrillo público, ¿es qué no tienen preocupaciones?
Seguro que tienen una vida acomodada, con muchos amigos tan guays como ellos y una familia estupenda que bendice su relación. Esta gente no sabe lo que es la vida de verdad tan alejados de la realidad como están.
¿Y todo para qué? Criarán hijos tan alelados como ellos, con vidas tan despreocupadas como las suyas, dentro de sus burbujas de felicidad.
No comprenden que la vida es un mar de lágrimas, siempre trabajando para seguir adelante, intentando no apegarte a nadie para que no te deje en la cuneta, sobrevivir al día a día y poco más.
¿Pero sabes? Ya les pasará algo. El drama nos alcanza a todos. Yo lo tengo ya asimilado, así que no me pillará por sorpresa; pero ellos, ellos sufrirán, no lo dudo. Entonces me gustaría estar ahí para preguntarles de qué les valdrían en ese momento los 17 besos que se dieron aquella vez en aquella acera. Cómo me reiría. Seguro que ni se acordarían de lo que les hablo.
Aunque capaces serían de decirme que entonces, cuando los 17 besos, eran felices. Ahí volvería a reírme. ¿Felicidad? ¡Qué pringados! ¿No saben que eso no dura para siempre? ¿De qué les habría valido ser felices para terminar sufriendo igualmente?
Si más gente me escuchase les explicaría la verdad de la vida a más de uno...
Saludos
Y no lo digo porque a mí me molestase, aunque cualquiera aceptaría que tengo razones para ello. Uno está sólo y no tiene porqué soportar ostentaciones de ese tipo, hay otros sitios dónde podrían hacerlo. ¿Qué pasaría si yo fuese caminando por esa acera cargado con bolsas de la compra? Tendría que esquivarlos simplemente porque, al demostrarse su supuesto amor, no piensan para nada en los demás. El egoísmo de la gente no deja de sorprenderme.
Uno ve estás cosas y se va a casa indignado: ese derroche de felicidad, prácticamente un teatrillo público, ¿es qué no tienen preocupaciones?
Seguro que tienen una vida acomodada, con muchos amigos tan guays como ellos y una familia estupenda que bendice su relación. Esta gente no sabe lo que es la vida de verdad tan alejados de la realidad como están.
¿Y todo para qué? Criarán hijos tan alelados como ellos, con vidas tan despreocupadas como las suyas, dentro de sus burbujas de felicidad.
No comprenden que la vida es un mar de lágrimas, siempre trabajando para seguir adelante, intentando no apegarte a nadie para que no te deje en la cuneta, sobrevivir al día a día y poco más.
¿Pero sabes? Ya les pasará algo. El drama nos alcanza a todos. Yo lo tengo ya asimilado, así que no me pillará por sorpresa; pero ellos, ellos sufrirán, no lo dudo. Entonces me gustaría estar ahí para preguntarles de qué les valdrían en ese momento los 17 besos que se dieron aquella vez en aquella acera. Cómo me reiría. Seguro que ni se acordarían de lo que les hablo.
Aunque capaces serían de decirme que entonces, cuando los 17 besos, eran felices. Ahí volvería a reírme. ¿Felicidad? ¡Qué pringados! ¿No saben que eso no dura para siempre? ¿De qué les habría valido ser felices para terminar sufriendo igualmente?
Si más gente me escuchase les explicaría la verdad de la vida a más de uno...
Saludos
Referencias:
acera,
besos,
drama,
egoismo,
felicidad,
indignacion,
reflexiones,
relato,
solitario,
vida
Graznido: Si te regalan unos calcetines...
Si te regalan unos calcetines, ¿es obligatorio dar las gracias?
Referencias:
calcetines,
gracias,
graznido,
preguntas,
regalo
domingo, 5 de enero de 2014
Graznido: La fe mueve montañas...
La fe mueve montañas pero, cuando se acaba el gas, soy yo el que tiene que cambiar la bombona.
lunes, 30 de diciembre de 2013
Azul intenso
Cuando una burbuja (perfectamente esférica y brillante) explota, no queda más que una fugaz muestra de su existencia: minúsculas gotas que rápidamente se disipan en el aire. Pero eso son las burbujas, tan bellas como frágiles y aparentemente inútiles.
Las cosas relevantes que ocurren dejan un poso, una innegable sensación de perdurabilidad, recuerdos grabados en piedra y a fuego.
Neblina y lagunas. La bruma lo envuelve todo pero, cuando algún rayo de sol rasga la cortina, el brillo es tan intenso que parece calentar el alma.
Preguntas sobre duchas, lametazos, traducciones innecesariamente útiles (o inútilmente necesarias, no lo tengo claro), verdades donde debería haber alguna mentira y otras cosas que volveremos a comentar. Un fantástico caos controlado.
"Yo sé que estás sintiendo lo que yo también siento porque ya no quedan horas que quitar al reloj, hoy no..."
Saludos
Especial dedicación los anfitriones de estos últimos días.
Las cosas relevantes que ocurren dejan un poso, una innegable sensación de perdurabilidad, recuerdos grabados en piedra y a fuego.
Neblina y lagunas. La bruma lo envuelve todo pero, cuando algún rayo de sol rasga la cortina, el brillo es tan intenso que parece calentar el alma.
Preguntas sobre duchas, lametazos, traducciones innecesariamente útiles (o inútilmente necesarias, no lo tengo claro), verdades donde debería haber alguna mentira y otras cosas que volveremos a comentar. Un fantástico caos controlado.
"Yo sé que estás sintiendo lo que yo también siento porque ya no quedan horas que quitar al reloj, hoy no..."
Saludos
Especial dedicación los anfitriones de estos últimos días.
jueves, 19 de diciembre de 2013
Graznido: ¿Por qué Alfred...
¿Por qué Alfred se toma como algo normal el que su jefe, Bruce Wayne, se vista de murciélago y persiga malhechores?
martes, 17 de diciembre de 2013
CI
-"One good girl is worth a thousand bitches" Kanye West - Bound 2 feat. Charlie Wilson
-"You leave me more damaged everyday, you took my entire world and threw it all away. It's cold outside, I need a place to lay so I rest beneath the bridge with the friend that I made" Band of Horses - Heartbreak On The 101
-"[...] pues nada hay más dulce que la patria para aquel que, lejos de los suyos, vive en tierra extranjera, aun cuando ocupe un rico palacio" Homero - La Odisea
-"La música que escucho enseña más que un buen escote" Isusko & Sbrv - Marionetas
Saludos
-"You leave me more damaged everyday, you took my entire world and threw it all away. It's cold outside, I need a place to lay so I rest beneath the bridge with the friend that I made" Band of Horses - Heartbreak On The 101
-"[...] pues nada hay más dulce que la patria para aquel que, lejos de los suyos, vive en tierra extranjera, aun cuando ocupe un rico palacio" Homero - La Odisea
-"La música que escucho enseña más que un buen escote" Isusko & Sbrv - Marionetas
Saludos
Referencias:
Band Of Horses,
canciones,
Homero,
Isusko,
Kanye West,
libro,
Sbrv
domingo, 15 de diciembre de 2013
Graznido: Tengo que comprar...
Tengo que comprar un amigo imaginario.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Aromas (Relato)
Tras pasar una temporada fuera de casa, Andrés volvió al hogar familiar con esa sensación ambigua del que regresa sin haberlo planeado: no podría decir que fuese malo el volver a casa, pero preferiría tener una casa propia a la que volver.
Para terminar de enturbiar sus sentimientos, algo más ocurrió, algo de lo que no se percató en un primer momento pero que, tras darse cuenta de ello, no dejó de torturarle: su casa no olía a su casa.
Ese particular aroma de cada casa, compuesto en una proporción incalculable por las personas que allí viven y sus vivencias, ya no era el mismo que el día de su marcha. Algo había cambiado y, a pesar de que percibía matices familiares (nunca mejor dicho), el olor en su conjunto era tan extraño como el de otra casa cualquiera.
Andrés buscó la respuesta por toda la casa: comprobó los perfumes y colonias de sus padres, los jabones y champús en los cuartos de baño, todos los ambientadores y los productos de limpieza; pero no podía asegurar que el cambio saliese de alguna de esa cosas. No tenía una total certeza de que la lista de la compra hubiese cambiado de marca en cualquiera de esas cosas o, en una vuelta de tuerca maquiavélica, que alguna de esas marcas hubiese cambiado la fragancia de sus productos.
Ese contexto de incertidumbres corrompía sus ideas, haciendo que se preguntase por qué algo que llevaba toda su vida ahí, como era el olor de su casa, de buenas a primeras había cambiado sin una explicación cierta.
Hasta que no encontró un nuevo acomodo, una casa propia en la que construir su propio aroma, no volvió a sentirse totalmente cómodo en lo que había sido por tantos años su hogar.
Lo que Andrés nunca llegó a comprender es que, en un mundo compuesto por sutilezas, el más leve cambio interior hace que cualquier aparente cambio exterior cobre una magnitud exagerada.
Saludos
Para terminar de enturbiar sus sentimientos, algo más ocurrió, algo de lo que no se percató en un primer momento pero que, tras darse cuenta de ello, no dejó de torturarle: su casa no olía a su casa.
Ese particular aroma de cada casa, compuesto en una proporción incalculable por las personas que allí viven y sus vivencias, ya no era el mismo que el día de su marcha. Algo había cambiado y, a pesar de que percibía matices familiares (nunca mejor dicho), el olor en su conjunto era tan extraño como el de otra casa cualquiera.
Andrés buscó la respuesta por toda la casa: comprobó los perfumes y colonias de sus padres, los jabones y champús en los cuartos de baño, todos los ambientadores y los productos de limpieza; pero no podía asegurar que el cambio saliese de alguna de esa cosas. No tenía una total certeza de que la lista de la compra hubiese cambiado de marca en cualquiera de esas cosas o, en una vuelta de tuerca maquiavélica, que alguna de esas marcas hubiese cambiado la fragancia de sus productos.
Ese contexto de incertidumbres corrompía sus ideas, haciendo que se preguntase por qué algo que llevaba toda su vida ahí, como era el olor de su casa, de buenas a primeras había cambiado sin una explicación cierta.
Hasta que no encontró un nuevo acomodo, una casa propia en la que construir su propio aroma, no volvió a sentirse totalmente cómodo en lo que había sido por tantos años su hogar.
Lo que Andrés nunca llegó a comprender es que, en un mundo compuesto por sutilezas, el más leve cambio interior hace que cualquier aparente cambio exterior cobre una magnitud exagerada.
Saludos
viernes, 6 de diciembre de 2013
Graznido: La única expectativa...
La única expectativa será el reencuentro; todo lo que encontremos será un regalo.
Referencias:
expectativas,
graznido,
reencuentro,
regalo
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