-Espera un momento, tienes una cosa en el ojo.
Con cuidado, él retiró las gafas de su cara y, con la yema del dedo índice, despegó una pestaña de la sonrojada mejilla de ella.
-Ahora pide un deseo y sopla- le dijo mientras sostenía la pestaña para que ella pudiera verla.
Aún conociéndolo poco, ella supo que algo especial pasaba: él nunca se había mostrado supersticioso, creyente o remotamente interesado en cualquier ritual de fortuna o buenaventura.
Sin embargo, pensó en un deseo y sopló. La pestaña voló barrida por lo que, en escala, sería un huracán.
-¿Cual ha sido tu deseo?- preguntó él.
-No puedo decírtelo. Si lo hiciera no se cumpliría.
La sonrisa de él tras escuchar su respuesta parecía decir Tú ganas esta vez.
-De acuerdo, pero tienes que prometerme una cosa.
Su sonrisa siguió ahí, pero el brillo de su mirada se transformó por la profundidad de un pacto.
-¿Qué cosa?
-Tienes que contarme el deseo cuando se haya cumplido o, aunque me duela, tendrás que dejarme de lado si soy el responsable de que no se cumpla.
Ese era el momento especial que ella había intuido: la dulce honestidad de un amor no expresamente declarado, una proposición tan valiente como justa, quizá las mejores palabras que recordaba haber escuchado en su vida.
-Hay trato.
Se dieron la mano como hombres de negocios tras una reunión aunque, en realidad, los dos morían por sellar el pacto con un beso...
Saludos
lunes, 29 de julio de 2013
La pestaña (Relato)
Referencias:
conversacion,
deseo,
pacto,
pestaña,
relato
martes, 23 de julio de 2013
Graznido: Hay dos momentos innegociables para cortar...
Hay dos momentos innegociables para cortar: cuando el pelo sobresale entre mis dedos y cuando siento, hasta la obsesión, las uñas largas.
lunes, 22 de julio de 2013
Graznido: Aunque no siempre las mejores...
Aunque no siempre las mejores conversaciones son después, después las conversaciones son mejores.
sábado, 20 de julio de 2013
XCII
-"I can't find the words to say. It's like the words evade me. Struggling to find a way to word it and I'm supposed to be a word-smith" Professor Green - Never Be a Right Time
-"I don't, don't wanna take you home. Please don't, don't make me sleep alone. If I could, I'd only wanna make you smile if you wanna stay with me a while" +44 - Make You Smile
-"A dondequiera que miro, veo algo de que avergonzarme. Pero la vergüenza es como cualquier otra cosa; basta vivir con ella el tiempo suficiente para que se convierta en parte del mobiliario" Salman Rushdie - Vergüenza
-"La murmuración es como el agua. Busca en las superficies los puntos débiles hasta que encuentra el modo de pasar" Salman Rushdie - Vergüenza
Saludos
-"I don't, don't wanna take you home. Please don't, don't make me sleep alone. If I could, I'd only wanna make you smile if you wanna stay with me a while" +44 - Make You Smile
-"A dondequiera que miro, veo algo de que avergonzarme. Pero la vergüenza es como cualquier otra cosa; basta vivir con ella el tiempo suficiente para que se convierta en parte del mobiliario" Salman Rushdie - Vergüenza
-"La murmuración es como el agua. Busca en las superficies los puntos débiles hasta que encuentra el modo de pasar" Salman Rushdie - Vergüenza
Saludos
Referencias:
+44,
canciones,
libro,
Professor Green,
Salman Rushdie,
vergüenza
miércoles, 17 de julio de 2013
No quiero hablar de eso...
A veces los recuerdos son tan inútiles como posponer decisiones que no queremos tomar. Pero no quiero hablar de eso...
A veces no basta con ser una buena persona. Pero no quiero hablar de eso...
A veces esperar es más doloroso que perder. Pero no quiero hablar de eso...
A veces ni el aire fresco te permite respirar. Pero no quiero hablar de eso...
A veces la música es demasiado triste como para poder escucharla. Pero no quiero hablar de eso...
A veces desaparecer sería tan fácil. Pero no quiero hablar de eso...
A veces la soledad se hace agobiante. Pero no quiero hablar de eso...
A veces comprender sólo complica las cosas. Pero no quiero hablar de eso...
De lo que quiero hablar es de que todo esto son lugares comunes, sensaciones pretendidamente profundas, tristezas vacías.
Simplemente sal ahí y camina. Joder...
Saludos
Referencias:
hablar,
lugares comunes,
sensacion,
tristeza
sábado, 13 de julio de 2013
Graznido: Intenso, emocionante y divertido...
Intenso, emocionante y divertido como la prórroga de un buen partido.
jueves, 11 de julio de 2013
XCI
-"No hay gente decente, adolescentes niñatos, debo haber nacido viejo como Benjamin Button" Tote King & Shotta - N.O. H.A.Y.
-"No olvido nada, recuerdo todo: cada mirada, cada putada y cada mentira es una línea descrita en el folio" Dementores - Mundo imperfecto
-"El culto al verbo frente a tu mediocridad del culto al cuerpo" Juaninacka - La Alta Escuela rulez con Tote King, Juanma & Dj Randy
-"Cuando ya no queda nada solo nos recuerdan las palabras. Solo se vive una vez pero se mueren demasiadas" Sharif - Dedicación
Saludos
-"No olvido nada, recuerdo todo: cada mirada, cada putada y cada mentira es una línea descrita en el folio" Dementores - Mundo imperfecto
-"El culto al verbo frente a tu mediocridad del culto al cuerpo" Juaninacka - La Alta Escuela rulez con Tote King, Juanma & Dj Randy
-"Cuando ya no queda nada solo nos recuerdan las palabras. Solo se vive una vez pero se mueren demasiadas" Sharif - Dedicación
Saludos
Referencias:
canciones,
Dementores,
Juaninacka,
Sharif,
Shotta,
Tote King
lunes, 8 de julio de 2013
Museo
Paseo a través de las diferentes salas de un enorme, casi infinito, museo. Todo tipo de arte y corrientes artísticas desfilan ante mis ojos. Algunas obras llaman mi atención pero igual que cualquier juguete sonoro haría con un niño de unos cuantos meses. Busco algo más: esa obra que me perturbe, con la que sienta una conexión directa con lo que quiere representar, que signifique algo para mí. Experimentar el síndrome de Stendhal.
Entonces, por azar (cómo si no), me encuentro frente a esa obra de arte que buscaba sin conocer. No puedo hacer más que contemplarla embelesado, disfrutarla todo lo posible. Consciente de que con esa obra me basta, tomo asiento frente a ella tratando de descubrir todos los detalles, de descifrar todos los matices, de desentrañar todo su significado.
El mensaje que propagan los altavoces me devuelve a la realidad: estoy en un museo (¿recuerdas?) y cierra sus puertas en breve. Resignado, doy los últimos vistazos mientras camino fuera de la sala. No sé si volveré a observarla, si volveré a este museo, pero la visita mereció la pena.
Por eso trataba de memorizar cada detalle.
Cada risa y sonrisa. Cada palabra y silencio. Cada respiración, gemido y suspiro. Cada caricia y estremecimiento. Cada mirada...
Porque hay momentos que deben ser conservados a fuego en la memoria.
Saludos
Entonces, por azar (cómo si no), me encuentro frente a esa obra de arte que buscaba sin conocer. No puedo hacer más que contemplarla embelesado, disfrutarla todo lo posible. Consciente de que con esa obra me basta, tomo asiento frente a ella tratando de descubrir todos los detalles, de descifrar todos los matices, de desentrañar todo su significado.
El mensaje que propagan los altavoces me devuelve a la realidad: estoy en un museo (¿recuerdas?) y cierra sus puertas en breve. Resignado, doy los últimos vistazos mientras camino fuera de la sala. No sé si volveré a observarla, si volveré a este museo, pero la visita mereció la pena.
Por eso trataba de memorizar cada detalle.
Cada risa y sonrisa. Cada palabra y silencio. Cada respiración, gemido y suspiro. Cada caricia y estremecimiento. Cada mirada...
Porque hay momentos que deben ser conservados a fuego en la memoria.
Saludos
domingo, 30 de junio de 2013
Lluvia
Esos momentos en los que escupir no es suficiente. Las ideas, los sentimientos, se acumulan y se atoran hasta no poder salir. La única terapia es plasmarlos negro sobre blanco.
La lluvia, purificadora, ayuda. Limpia y acompaña un estado que, no por inesperado, deja de arañar.
Cada no es doloroso, a veces siendo inmerecido e indeseado. Situaciones que no controlas y que todos los interesados querrían cambiar pero no se atreven.
Pero entonces caminas bajo la lluvia, y la música (siempre la música) te recuerdan que nada es tan doloroso ni tan triste; que aunque no aprendas, recordarás; y que mañana, seguramente no más brillante ni más soleado, seguirás siendo la persona orgullosa de ser como eres que siempre has sido.
La sonrisa con la que releo lo escrito se convierte en un bostezo.
Otras tres c's: contento, cansado y consciente.
Un día después no llueve y la sonrisa no se borra de mi cara. Para bien o para mal, todo está hecho. Marcharé de aquí con más cosas de las que llegué. También quizá mejor, quizá distinto de como llegué.
Siempre me gustará la lluvia...
Saludos
La lluvia, purificadora, ayuda. Limpia y acompaña un estado que, no por inesperado, deja de arañar.
Cada no es doloroso, a veces siendo inmerecido e indeseado. Situaciones que no controlas y que todos los interesados querrían cambiar pero no se atreven.
Pero entonces caminas bajo la lluvia, y la música (siempre la música) te recuerdan que nada es tan doloroso ni tan triste; que aunque no aprendas, recordarás; y que mañana, seguramente no más brillante ni más soleado, seguirás siendo la persona orgullosa de ser como eres que siempre has sido.
La sonrisa con la que releo lo escrito se convierte en un bostezo.
Otras tres c's: contento, cansado y consciente.
Un día después no llueve y la sonrisa no se borra de mi cara. Para bien o para mal, todo está hecho. Marcharé de aquí con más cosas de las que llegué. También quizá mejor, quizá distinto de como llegué.
Siempre me gustará la lluvia...
Saludos
jueves, 27 de junio de 2013
Nuestra canción (Relato)
Recuerdo perfectamente el momento en el que, sin necesidad de palabras, decidimos que esa iba a ser nuestra canción.
Íbamos en mi coche camino a su casa. Era una de nuestras primeras citas, y la primera vez que la llevaba en coche. Yo estaba un poco nervioso porque era mi música la que sonaba a través de los altavoces y podía averiguar, por las caras que ponía, que nuestros gustos estaban bastante alejados.
-Si no te gusta la música puedes cambiar la canción. O podemos poner la radio.
-No, está bien. Yo escucho de todo.
Ahí estaba el famoso Yo escucho de todo: la mítica frase que se dice cuando no quieres hablar de la música que escuchas. Estaba claro que no quería definirse en su gusto totalmente distinto del mío para no poner una distancia entre nosotros de buenas a primeras. Eso me dejó un poco preocupado.
Pero entonces llegó la canción que salvó el día.
Era una de esas canciones que empecé a escuchar siendo adolescente, de esas que ayudan a construir tu gusto musical y que sigues llevando en tu reproductor de mp3 en parte por nostalgia y en parte porque sigues adorando esa canción. Una de esas canciones que descubrías en la MTV cuando todavía era un canal de música o en la VIVA alemana porque era el canal de música que había en todos los satélites de las comunidades de vecinos.
Cuando empezaron a escucharse los primeros acordes una sonrisa iluminó su cara.
-¡Conozco esta canción! Mi hermano la ponía a todas horas en mi casa cuando era más joven. Me encanta...
Todos los nervios, toda la preocupación se desvanecieron.
Los gustos darían igual, solo necesitaríamos buscar los puntos de conexión. Y ese era un viaje que los dos queríamos comenzar y para el que ya teníamos banda sonora.
Ahora que esa historia se acabó, siempre que aleatoriamente vuelvo a escuchar esa canción me acuerdo de ella, de los buenos ratos y de los no tan buenos. Siempre será nuestra canción.
Saludos
Íbamos en mi coche camino a su casa. Era una de nuestras primeras citas, y la primera vez que la llevaba en coche. Yo estaba un poco nervioso porque era mi música la que sonaba a través de los altavoces y podía averiguar, por las caras que ponía, que nuestros gustos estaban bastante alejados.
-Si no te gusta la música puedes cambiar la canción. O podemos poner la radio.
-No, está bien. Yo escucho de todo.
Ahí estaba el famoso Yo escucho de todo: la mítica frase que se dice cuando no quieres hablar de la música que escuchas. Estaba claro que no quería definirse en su gusto totalmente distinto del mío para no poner una distancia entre nosotros de buenas a primeras. Eso me dejó un poco preocupado.
Pero entonces llegó la canción que salvó el día.
Era una de esas canciones que empecé a escuchar siendo adolescente, de esas que ayudan a construir tu gusto musical y que sigues llevando en tu reproductor de mp3 en parte por nostalgia y en parte porque sigues adorando esa canción. Una de esas canciones que descubrías en la MTV cuando todavía era un canal de música o en la VIVA alemana porque era el canal de música que había en todos los satélites de las comunidades de vecinos.
Cuando empezaron a escucharse los primeros acordes una sonrisa iluminó su cara.
-¡Conozco esta canción! Mi hermano la ponía a todas horas en mi casa cuando era más joven. Me encanta...
Todos los nervios, toda la preocupación se desvanecieron.
Los gustos darían igual, solo necesitaríamos buscar los puntos de conexión. Y ese era un viaje que los dos queríamos comenzar y para el que ya teníamos banda sonora.
Ahora que esa historia se acabó, siempre que aleatoriamente vuelvo a escuchar esa canción me acuerdo de ella, de los buenos ratos y de los no tan buenos. Siempre será nuestra canción.
Saludos
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