Hay quien, estando en tu vida largo tiempo, de una manera u otra pasa sin pena ni gloria, un surco en la arena barrido por una ola. Por mucho que lo intentes no podrías recordar nada sobre esa persona, ni el más leve enlace entre ella y tú que haga despertar una sonrisa por su recuerdo.
Aunque, por supuesto, una sonrisa es algo demasiado ambicioso como para que cualquiera pueda provocarla por su recuerdo. Y, en este caso, hasta un mísero alzamiento de cejas quedaría lejos de lo que mucha gente podría conseguir.
Por el contrario hay otras personas, indudablemente especiales, de las que recuerdas cada momento pasado a su lado. No me refiero a historias vagamente relatadas y modificadas progresivamente a lo largo de los años; me refiero a pequeños detalles tan vividos que, al rememorarlos, alteran nuestro ritmo cardiaco tal y como lo hicieron en su momento.
De estas personas nos encontramos pocas, y bastan un puñado de ratos junto a ellas para saber todo el tiempo que quieres dedicarles en el futuro, aunque este sea tan incierto que no sabes si tus buenas intenciones (y con suerte también las suyas) llegarán a materializarse.
Hago lo que puedo por no perder a quien, sin duda, pertenece al segundo grupo.
Acertadas o no, hago cosas; no puedo simplemente esperar, no quiero simplemente esperar.
Y así, esperando lo mejor, estando preparado para lo peor, dedico parte de mi tiempo a quien se pasea por mi mente como lo que en parte ya es, su casa; con la temerosa esperanza de que sea algo recíproco.
Y entre la pléyade de detalles, el que más altera mis latidos es un etílico apretón de manos bajo la mesa.
Saludos
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sábado, 24 de enero de 2015
martes, 5 de agosto de 2014
Oración 13
Usar las mismas actitudes, tener los mismos detalles, ¿es ser fiel a mí mismo? ¿O es una especie de traición tardía?
Una pequeña herejía. Antítesis por definición.
Pequeños gestos tan significativos que abruman.
Cuando releo algunas de las Oraciones previas no recuerdo a cuento de qué venían ciertas frases. Su significado se ha diluido con el paso del tiempo, mutando en ideas amorfas y moldeables.
Algunas de ellas las empecé a escribir en su momento desde la mala baba. Me estoy ablandando.
Nunca había encontrado tan rápido. Nunca había buscado tan espontáneamente.
Presente. Como si ya fuese algo.
Tu vida de estudiante termina cuando dejas de considerar los años desde septiembre hasta junio. A no ser que llegues a ser profesor o te dediques a algo relacionado con el deporte, en cuyo caso los años seguirán siendo de la misma manera.
Prejuicios noqueados en el primer asalto.
En cierta manera, me ha acostumbrado a ser yo el que tire del carro.
Una de las cosas que sacar en claro.
Toda experiencia es valiosa. Intentar que sean más valiosas que dolorosas. Inevitable en numerosos casos. En otros cuestión de habilidad o, negativamente, falta de implicación.
El sentido de la vida es tratar de llegar a ser el mejor recuerdo de alguien a quien quieres y/o has querido.
Todo esto es una de tantas capas. En otra de ellas soy un cabrón que gusta de hacer sátira de todo y todos. Pero solo en privado y ante grupos reducidos.
Saludos
Una pequeña herejía. Antítesis por definición.
Pequeños gestos tan significativos que abruman.
Cuando releo algunas de las Oraciones previas no recuerdo a cuento de qué venían ciertas frases. Su significado se ha diluido con el paso del tiempo, mutando en ideas amorfas y moldeables.
Algunas de ellas las empecé a escribir en su momento desde la mala baba. Me estoy ablandando.
Nunca había encontrado tan rápido. Nunca había buscado tan espontáneamente.
Presente. Como si ya fuese algo.
Tu vida de estudiante termina cuando dejas de considerar los años desde septiembre hasta junio. A no ser que llegues a ser profesor o te dediques a algo relacionado con el deporte, en cuyo caso los años seguirán siendo de la misma manera.
Prejuicios noqueados en el primer asalto.
En cierta manera, me ha acostumbrado a ser yo el que tire del carro.
Una de las cosas que sacar en claro.
Toda experiencia es valiosa. Intentar que sean más valiosas que dolorosas. Inevitable en numerosos casos. En otros cuestión de habilidad o, negativamente, falta de implicación.
El sentido de la vida es tratar de llegar a ser el mejor recuerdo de alguien a quien quieres y/o has querido.
Todo esto es una de tantas capas. En otra de ellas soy un cabrón que gusta de hacer sátira de todo y todos. Pero solo en privado y ante grupos reducidos.
Saludos
Referencias:
año,
capas,
detalles,
estudiante,
experiencia,
gestos,
herejia,
oracion,
recuerdos,
significado,
traicion,
valioso,
vida
lunes, 30 de abril de 2012
Detalles
Gris, oscuro y frío. Así vemos el mundo (el futuro) cuando alguien nos decepciona o nos defrauda. Desde el otro lado no significa más que nos habíamos creado unas expectativas demasiado altas con respecto a ese alguien. Error de confianza o de percepción.
Da igual. Debería resbalarnos. Esto no es lo que quiero.
Pensaba enlazar palabras llenas de pesadumbre y pesimismo. Pero no es lo quiero. No es lo que necesitas.
Igual que los pequeños detalles son los que nos hacen torcer el gesto algunos días, otros pequeños detalles son a los que deberíamos aferrarnos para desterrar las malas sensaciones, allí donde se pudran y desaparezcan. El mismo cementerio al que mandar a esa gente que nos defrauda.
El sol sale cada día y toda esa psicología barata.
Todos tenemos a alguien contra el que apoyar nuestra espalda cuando no queda sino batirnos contra los enemigos que nos rodean. Y será entonces, luchando por una mejor vida (una vida, al fin y al cabo) cuando el sol realmente salga e inunde de luz cada oscuro rincón de los días.
¿Qué necesitamos? Caras conocidas, sonrientes, en torno a una mesa. Girar la cabeza y vernos reflejados en los ojos de una persona que se vea reflejada en nuestros ojos. Pequeños detalles...
Saludos
Especial dedicación a aquellas personas que se esfuerzan en hacer de cada día el mejor posible.
Da igual. Debería resbalarnos. Esto no es lo que quiero.
Pensaba enlazar palabras llenas de pesadumbre y pesimismo. Pero no es lo quiero. No es lo que necesitas.
Igual que los pequeños detalles son los que nos hacen torcer el gesto algunos días, otros pequeños detalles son a los que deberíamos aferrarnos para desterrar las malas sensaciones, allí donde se pudran y desaparezcan. El mismo cementerio al que mandar a esa gente que nos defrauda.
El sol sale cada día y toda esa psicología barata.
Todos tenemos a alguien contra el que apoyar nuestra espalda cuando no queda sino batirnos contra los enemigos que nos rodean. Y será entonces, luchando por una mejor vida (una vida, al fin y al cabo) cuando el sol realmente salga e inunde de luz cada oscuro rincón de los días.
¿Qué necesitamos? Caras conocidas, sonrientes, en torno a una mesa. Girar la cabeza y vernos reflejados en los ojos de una persona que se vea reflejada en nuestros ojos. Pequeños detalles...
Saludos
Especial dedicación a aquellas personas que se esfuerzan en hacer de cada día el mejor posible.
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