La valentía es un arma poderosa: puede llegar a dañar tanto a su objetivo como al que la detona. Y, a veces, se parece demasiado a la insensatez.
La realidad es un espejo roto de reflejos divergentes. Cada observador recibe una imagen distinta de un mismo todo.
Lo que puede parecer estúpido o insensato, erróneo, podría ser el paso más lógico para la mente lúcida, ilusionada, de un buen hombre. Cristales con los que se mira y esas cosas.
Siempre esa cortina brumosa de vagas imprecisiones que no te deja discernir más allá de lo que tu sentido común dice que debería pasar. Solo la fe del que conoce dónde quiere llegar y la certera confianza del que alcanzará su destino sin importar cuantas vueltas tenga que dar.
Ahora comprendo que cada línea trazada en el suelo ha sido una manera de avanzar, no de dejar cosas atrás. Porque siempre esperas que el viaje sea largo, y en eso estamos.
Saludos
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miércoles, 29 de octubre de 2014
Cristales
Referencias:
avanzar,
cortina,
cristal,
destino,
fe,
observador,
realidad,
reflejo,
sentido comun,
valentia,
viaje
domingo, 5 de enero de 2014
Graznido: La fe mueve montañas...
La fe mueve montañas pero, cuando se acaba el gas, soy yo el que tiene que cambiar la bombona.
viernes, 4 de mayo de 2012
Oración 7
Joder, otra vez aquí sentado, sin nada que decir, pero con ganas de teclear.
Empezar con una palabra malsonante buscando el mismo efecto que esos carteles que ponen en mayúsculas SEXO para después venderte cualquier otra cosa.
¿Hay que esforzarse tanto para hacer algo que todos disfrutamos?
Dobles sentidos sexuales sin intención.
Se atribuye a Albert Einstein la frase Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados. Con ella siempre supero el límite de la locura.
Fue una de las conversaciones más intensas que he tenido en mucho tiempo. Ahora no puedo evitar pensar si servirá para algo. Para algo más de lo que le haya servido a ella, quiero decir.
Muchas referencias durante todos estos años a distintas ellas. Me pregunto si alguna lo sabrá. O si lo habrán leído siquiera.
En ocasiones más triste de lo que dejo ver, siempre más optimista de lo que pienso.
Cuando el mundo se desmorone a tu alrededor sólo te queda dar un paso con la misma fe que Indiana Jones en la tercera prueba del final de La última cruzada.
Los odio. A casi todos. Y únicamente los escucho para tener más razones para criticarlos.
Mucho rato sin escribir. La concentración dispersa. Mejor acabar aquí.
Saludos
Empezar con una palabra malsonante buscando el mismo efecto que esos carteles que ponen en mayúsculas SEXO para después venderte cualquier otra cosa.
¿Hay que esforzarse tanto para hacer algo que todos disfrutamos?
Dobles sentidos sexuales sin intención.
Se atribuye a Albert Einstein la frase Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados. Con ella siempre supero el límite de la locura.
Fue una de las conversaciones más intensas que he tenido en mucho tiempo. Ahora no puedo evitar pensar si servirá para algo. Para algo más de lo que le haya servido a ella, quiero decir.
Muchas referencias durante todos estos años a distintas ellas. Me pregunto si alguna lo sabrá. O si lo habrán leído siquiera.
En ocasiones más triste de lo que dejo ver, siempre más optimista de lo que pienso.
Cuando el mundo se desmorone a tu alrededor sólo te queda dar un paso con la misma fe que Indiana Jones en la tercera prueba del final de La última cruzada.
Los odio. A casi todos. Y únicamente los escucho para tener más razones para criticarlos.
Mucho rato sin escribir. La concentración dispersa. Mejor acabar aquí.
Saludos
Referencias:
Albert Einstein,
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fe,
Indiana Jones,
locura,
oracion
domingo, 5 de junio de 2011
Una buena chica
A día de hoy no dudo que seas, como se suele decir, una buena chica. Incluso me atrevería a incluir un muy por delante. Esta apreciación se sustenta, cada vez más, en fe ciega. Tus actos demuestran lo contrario. Y para todos habrá una justificación, como no. Pero la línea que separa la justificación de la excusa es fina, como enormes son los matices que diferencian ambas palabras.
Y no pido justificaciones ni excusas (¿quién soy yo para pedir?). Pero sí que echo de menos cierto grado de honestidad (algunos insultarían al concepto denominándolo madurez). Aunque quizá sea un concepto demasiado importante como para rebajarlo al meterlo en este tipo de historias, de "juegos".
No me gusta que el resentimiento escriba estas palabras, pero lo hace. Y lo permito. Y no va a cambiar nada. Y lo sé.
Obvias muestras de indiferencia rozando el desprecio (-Resentimiento, ¿de verdad queremos decir desprecio? -Sí, desprecio)
Sin embargo me resisto a dar carpetazo. Porque sigo sin dudar que seas una buena chica.
Saludos
Referencias:
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resentimiento
sábado, 13 de marzo de 2010
Astrología
Según el diccionario de la Real Academia Española "Estudio de la posición y del movimiento de los astros, a través de cuya interpretación y observación se pretende conocer y predecir el destino de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres"
Puedo entender que a algunas personas, insignificantes motas de polvo en el vasto universo (como todos), acepten que su vida viene predestinada por la posición relativa de diferentes cuerpos planetarios . No es más que una forma disminuida de fe que hemos dado en llamar superstición.
Obviaré las evidentes muestras de falta de rigurosidad, fácilmente demostrables por el hecho de que en cada periódico que caiga en nuestras manos aparecerá un predicción para nuestro signo zodiacal diferente a la anterior. Pero lo dejaré correr y lo tomaré como error de interpretación.
El caso es que, ayer mismo, en uno de esos periódicos gratuitos pude leer esta predicción que reproduciré de memoria:
No tengo pareja.
No conocí a nadie.
La astrología mintió.
Saludos
Puedo entender que a algunas personas, insignificantes motas de polvo en el vasto universo (como todos), acepten que su vida viene predestinada por la posición relativa de diferentes cuerpos planetarios . No es más que una forma disminuida de fe que hemos dado en llamar superstición.
Obviaré las evidentes muestras de falta de rigurosidad, fácilmente demostrables por el hecho de que en cada periódico que caiga en nuestras manos aparecerá un predicción para nuestro signo zodiacal diferente a la anterior. Pero lo dejaré correr y lo tomaré como error de interpretación.
El caso es que, ayer mismo, en uno de esos periódicos gratuitos pude leer esta predicción que reproduciré de memoria:
En caso de no tener pareja conocerás a alguien en un acto culturalPor la noche acudí a lo que podríamos catalogar como un acto cultural: concierto de SFDK.
No tengo pareja.
No conocí a nadie.
La astrología mintió.
Saludos
Referencias:
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fe,
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supersticion,
zodiaco
lunes, 2 de febrero de 2009
Fe
Nunca he sido una persona religiosa. Supongo que es parte de la educación que recibí. Tampoco ha sucedido ningún acontecimiento milagroso que me haya hecho cambiar de opinión. Sin embargo mi relación con la religión ha sido curiosa.
Con 11 años entré en un colegio concertado para cursar E.S.O. y Bachiller. El caso es que ese colegio, sin ser de los que coloquialmente llamamos de monjas o de curas, si que tiene cierta raíz religiosa (de hecho su nombre es el de un Papa) Pues allí llego yo, nuevo, sin conocer y creyendo que era obligatorio cursar la asignatura de Religión (luego me enteré de que era optativo sustituirla por Ética) Como podréis imaginar, al comienzo y al final de cada clase de Religión rezábamos un padrenuestro, todos juntos, yo incluido, que con esa edad lo más religioso que había hecho en mi vida era acudir a ceremonias como bodas y bautizos o visitar iglesias y catedrales. Os preguntaréis por qué cuando me enteré que podía cursar Ética no me cambié. Sucedía que la profesora de Religión era una de esas mujeres con aspecto de monja de vocación pero que no lo era, como si dijéramos una beata. Alumnos más veteranos que yo me contaron el interrogatorio pro-religión que tuvo que soportar un antiguo alumno que vivió una situación idéntica a la mía. Así que entre soportar un interrogatorio y vivir seis años una mentira de cara a esa profesora elegí lo segundo.
Con todo esto puede que penséis que soy un activista anti-iglesia o algo parecido. Nada más lejos de mi intención. Esto es simplemente el contexto de mi vida sobre el tema de la religión.
A partir de aquí debo decir que soy muy respetuoso con la gente creyente. De hecho me inspiran una sensación entre admiración y envidia. Admiración porque son capaces de tener confianza plena en algo de lo que es imposible demostrar su existencia. Envidia porque, cuando todo les falla, tienen una fe a la que aferrarse, porque por muy fuerte que uno se considere para salir de los malos momentos no se es omnipotente.
El problema de la religión es la mala prensa que tiene (¿que se ha creado?) Podría entrar en un debate de los hechos positivos (educación gratuita cuando nadie la ofrecía, mantenimiento de bienes culturales, obras sociales...) y negativos (Inquisición, apoyo a dictaduras, rechazo de métodos anticonceptivos...) de las diferentes religiones (fanatismo, extremismo islámico...) pero, en realidad, todas estas cosas no son las religión, estas cosas vienen de las personas que controlan las religiones, son estas personas las que desvirtúan el concepto de religión.
Luego está el lado folclórico de la religión, ese de las romerías, procesiones, encierros, Semana Santa y demás, que si te gustan pues perfecto y si no te gustan son un incordio pero te proporcionan días festivos, así que lo comido por lo servido. Todos contentos.
Personalmente me encuentro cada vez más espiritual en un sentido kármico: la bondad o maldad de mis actos repercutirá en mi vida y en la de los que me rodean. No es que crea ciegamente en esto, pero creo que es una buena filosofía de vida.
Saludos y que Dios (sea el que sea en el que creáis) os bendiga a todos.
Con 11 años entré en un colegio concertado para cursar E.S.O. y Bachiller. El caso es que ese colegio, sin ser de los que coloquialmente llamamos de monjas o de curas, si que tiene cierta raíz religiosa (de hecho su nombre es el de un Papa) Pues allí llego yo, nuevo, sin conocer y creyendo que era obligatorio cursar la asignatura de Religión (luego me enteré de que era optativo sustituirla por Ética) Como podréis imaginar, al comienzo y al final de cada clase de Religión rezábamos un padrenuestro, todos juntos, yo incluido, que con esa edad lo más religioso que había hecho en mi vida era acudir a ceremonias como bodas y bautizos o visitar iglesias y catedrales. Os preguntaréis por qué cuando me enteré que podía cursar Ética no me cambié. Sucedía que la profesora de Religión era una de esas mujeres con aspecto de monja de vocación pero que no lo era, como si dijéramos una beata. Alumnos más veteranos que yo me contaron el interrogatorio pro-religión que tuvo que soportar un antiguo alumno que vivió una situación idéntica a la mía. Así que entre soportar un interrogatorio y vivir seis años una mentira de cara a esa profesora elegí lo segundo.
Con todo esto puede que penséis que soy un activista anti-iglesia o algo parecido. Nada más lejos de mi intención. Esto es simplemente el contexto de mi vida sobre el tema de la religión.
A partir de aquí debo decir que soy muy respetuoso con la gente creyente. De hecho me inspiran una sensación entre admiración y envidia. Admiración porque son capaces de tener confianza plena en algo de lo que es imposible demostrar su existencia. Envidia porque, cuando todo les falla, tienen una fe a la que aferrarse, porque por muy fuerte que uno se considere para salir de los malos momentos no se es omnipotente.
El problema de la religión es la mala prensa que tiene (¿que se ha creado?) Podría entrar en un debate de los hechos positivos (educación gratuita cuando nadie la ofrecía, mantenimiento de bienes culturales, obras sociales...) y negativos (Inquisición, apoyo a dictaduras, rechazo de métodos anticonceptivos...) de las diferentes religiones (fanatismo, extremismo islámico...) pero, en realidad, todas estas cosas no son las religión, estas cosas vienen de las personas que controlan las religiones, son estas personas las que desvirtúan el concepto de religión.
Luego está el lado folclórico de la religión, ese de las romerías, procesiones, encierros, Semana Santa y demás, que si te gustan pues perfecto y si no te gustan son un incordio pero te proporcionan días festivos, así que lo comido por lo servido. Todos contentos.
Personalmente me encuentro cada vez más espiritual en un sentido kármico: la bondad o maldad de mis actos repercutirá en mi vida y en la de los que me rodean. No es que crea ciegamente en esto, pero creo que es una buena filosofía de vida.
Saludos y que Dios (sea el que sea en el que creáis) os bendiga a todos.
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